martes, 28 de octubre de 2008

vean mas alla de la hipocrecia de la iglesia

Las 9 Declaraciones Satánicas



1. Satán representa indulgencia, en vez de abstinencia!

2. Satán representa existencia vital, en vez de quimeras espirituales!

3. Satán representa sabiduría no mancillada en vez de auto engaño hipócrita!

4. Satán representa amabilidad a quienes se la merecen, en vez de amor desperdiciado en ingratos!

5. Satán representa venganza, en vez de dar la otra mejilla!

6. Satán representa responsabilidad para el responsable, sin preocuparse por vampiros psíquicos!

7. Satán representa al hombre como otro animal, algunas veces mejor, la mayoría de las veces peor que aquellos que caminan a cuarto patas; animal que, por causa de su "desarrollo divino e intelectual" se ha convertido en el más vicioso de todos!

8. Satán representa todos los así llamados "pecados", en tanto éstos lleven a la gratificación física, mental o emocional!

9. Satán ha sido el mejor amigo que la Iglesia haya tenido, ya que la ha mantenido en el negocio todos éstos años.

FUEGO:El libro de satan

— I —
En este árido desierto de acero y piedra, elevo mi voz para que puedas oírla, Al Este y al Oeste hago una seña. Al Norte y al Sur muestro un signo que proclama: ¡Muerte a los débiles, salud para los fuertes!
¡Abrid los ojos para que podáis ver, oh, hombres de mente enmohecida, y escuchadme bien, vosotros, la multitud de seres desorientados!
¡Pues yo me alzo para desafiar a la sabiduría del mundo, para pedir explicaciones a las «leyes» del hombre y de «Dios»!
Yo exijo razones de vuestras reglas doradas y pregunto el porqué de vuestros mandamientos
No me inclino en señal de sumisión ante ninguno de vuestros ídolos pintados, y el que me diga «tú lo harás» es mi enemigo mortal.
Hundo mi dedo en la sangre aguada de vuestro impotente y loco redentor, y escribo en su frente desgarrada por las espinas: «el verdadero príncipe del mal; ¡el rey de los esclavos!».
Ninguna vetusta falsedad será para mí una verdad; ningún dogma sofocante entorpecerá mi pluma.
Me aparto de todos los convencionalismos que no me lleven al éxito y a la felicidad en la Tierra.
Elevo con severa energía el estandarte de los fuertes.




Clavo mi mirada en los ojos vidriosos de vuestro espantoso Jehová, y le tiro de la barba. Alzo un hacha y abro en dos su cráneo devorado por los gusanos.
Hago estallar el horrible contenido de los sepulcros filosóficos marchitos, y río con ira sardónica.

— II —
Mirad al crucifijo. ¿Qué simboliza? Pálida incompetencia colgada de un árbol.
Pongo en duda todas las cosas. Colocándome ante las podridas y barnizadas fachadas de vuestros más excelsos dogmas morales, escribo con letras de llameante desprecio: «¡ Ojo! ¡Mucho cuidan! ¡Todo esto es fraude!.
¡Congregaos en torno a mí, oh, vosotros que desafiáis a la muerte, y la Tierra será vuestra, para ahora y para siempre!
A la mano muerta se le ha permitido durante demasiado tiempo que esterilice el pensamiento vivo.
¡Los falsos profetas han estado invirtiendo por mucho tiempo lo justo y lo injusto, lo bueno y lo malo!
Ningún credo debe ser aceptado como imposición de la autoridad de una naturaleza "divina". Las religiones deben ser puestas en duda. Ningún dogma moral debe ser aceptado dado por hecho; —ninguna patrón de medida debe ser deificado. En los códigos morales no hay nada inherentemente sagrado. Al igual que los ídolos de madera de tiempos remotos, son obras de manos humanas, ¡y lo que el hombre ha hecho puede destruirlo!
El que no se apresura a creer en todo es sumamente inteligente, pues disponerse a creer en un falso principio es comenzar a carecer de sabiduría.
El deber principal de toda nueva época es enseñar a los nuevos hombres a determinar sus libertades, a dirigirlas hacia el éxito material, a rechazar los candados y cadenas oxidadas de las costumbres muertas que impiden siempre la expansión saludable, aquellas teorías e ideas que pudieron haber significado vida, esperanza y libertad para nuestros antepasados, es posible que ahora representen para nosotros destrucción, esclavitud y deshonor.
¡Cuándo el medio ambiente cambia, ningún ideal humano permanece seguro!
Por lo tanto, cada vez que una mentira se haya instalado en un trono, asaltémosla sin piedad y sin escrúpulos de conciencia, pues nadie puede prosperar bajo el dominio de una falsedad inconveniente.
¡Destronemos los sofismas establecidos, arranquémoslos de cuajo, quemémoslos y destruyámoslos, pues son una amenaza para toda la auténtica nobleza del pensamiento y la acción!
¡Cada vez que por medio de los resultados quede demostrado que una pretendida «verdad» no es más que una vana ficción!. ¡Arrojémosla sin ceremonia hacia la oscuridad exterior, y que caiga entre los dioses muertos, los imperios muertos, las filosofías muertas y otras ruinas inútiles! ¡Su puesto está entre los trastos viejos!
La más peligrosa de todas las mentiras entronizadas es la mentira santa, santificada, privilegiada; la mentira que todo el mundo toma por un modelo de verdad. Es la madre nutricia de todos los otros espejismos y errores populares, Es el árbol, con cabeza de hidra y mil raíces de lo irrazonable, ¡Es un cáncer social!



Aquella mentira que se muestra a nosotros como media mentira está medio erradicada; Pero aquella mentira que incluso las personas inteligentes aceptan como un hecho -la mentira que le ha sido inculcada al niño cuando reposaba en las rodillas de su madre-, ¡esa es más peligrosa de afrontar que una pestilencia insidiosa!
Las mentiras populares han sido siempre las más potentes enemigas de la libertad personal. No existe más que una forma de hacerles frente: arrancarlas, arrancarlas de cuajo, como si fueran cánceres. ¡Aniquiladlas o ellas aniquilarán!

— III —
"Amaos los unos a los otros". Se nos dice que esto es la ley suprema, Pero ¿qué poder lo ha hecho así? ¿Sobre qué autoridad racional reposa el evangelio del amor? ¿Por qué no habría yo de odiar a mis enemigos? Si los «amo», ¿no me pongo a merced de ellos?
¿Es natural que los enemigos se hagan el bien los unos a los otros? ¿Es bueno eso?
¿Puede la víctima desgarrada y ensangrentada "amar" las fauces ensangrentadas que le van arrancando miembro tras miembro?
¿No somos todos por instinto animales de presa? Si los seres humanos cesaran totalmente de atacarse los unos a los otros, como animales de presa, ¿podrían continuar existiendo?
¿No es el «deseo lujurioso y camal» un término más veraz para definir al "amor" cuando lo aplicamos a la propagación de la especie'? El "amor" de las aduladoras escrituras, ¿no es un simple eufemismo de la actividad sexual? ¿O acaso el «gran maestro» era un glorificador de los eunucos?
Ama a tus enemigos y haz el bien a los que te odian y te explotan. ¿No es esta la despreciable filosofía del perro de aguas que gira sobre su lomo cuando le dan patadas?
Odia a tus enemigos con todo tu corazón, y si un hombre te abofetea en la mejilla, ¡Abofetéale en la otra! Abofetéale con toda tu alma, pues el velar por uno mismo es la ley más excelsa.
¡El que ofrece la otra mejilla es un perro cobarde!
Devuelve golpe por golpe, desprecio por desprecio, ruina por ruina, ¡y devuélvelos con interés del ciento por ciento! Ojo por ojo, diente por diente, ¡siempre en una proporción de cuatro a uno, de cien a uno! Conviértete en el temor de tu adversario, y cuando él se aleje, lo hará con mucha más sabiduría que rumiar. De este modo, te harás respetar en todas las esferas de la vida, y tu espíritu, tu espíritu -inmortal, vivirá, no en un paraíso intangible, sino en el cerebro y en las fibras de aquellos cuyo respeto has conquistado.

— IV —
La vida es la gran satisfacción de las pasiones. La muerte es la gran abstinencia. Por lo tanto, sácale el mayor provecho a la vida, ¡aquí y ahora!
No hay un Cielo donde la gloria resplandezca ni un Infierno donde los pecadores se abrasen, ¡Es aquí en la Tierra donde conocemos nuestros tormentos! ¡Es aquí en la Tierra donde sentimos nuestros goces! ¡Es aquí en la Tierra donde están nuestras oportunidades! ¡Elige este día, esta hora, pues no existe redentor alguno!
Di en tu corazón: "Yo soy mi propio redentor"
Detén la marcha de aquellos que te persiguen. Deja que aquellos que han provocado tu ruina sean lanzados a la confusión y a la infamia, Déjalos que sean como paja menuda ante un ciclón, y después de que ellos hayan caído, regocíjate de tu propia salvación.

Entonces todos tus huesos dirán orgullosamente; ¿Quién está por encima de mí? ¿No he sido demasiado fuerte para mis adversarios? ¿No me he liberado yo mismo por medio de mi cerebro y mi cuerpo?

— V —

Benditos sean los fuertes, pues de ellos será la Tierra. ¡Malditos sean los débiles, pues ellos heredarán el yugo!
Benditos sean los poderosos, pues ellos serán reverenciados por los hombres... ¡Malditos sean los débiles, pues ellos serán borrados de la faz de la Tierra!
Benditos sean los audaces, pues ellos serán los amos del mundo. ¡Malditos sean los virtuosamente débiles, pues ellos quedarán aplastados bajo las pezuñas del Diablo!.
Benditos sean los triunfadores, pues la victoria es la base del derecho... ¡Malditos sean los vencidos, pues ellos serán vasallos para siempre!
Benditos sean los de la mano de hierro, pues los blandos huirán ante ellos... ¡Malditos sean los pobres de espíritu, pues serán escupidos!
Benditos sean los que desafían a la muerte, pues sus días serán largos en la Tierra... ¡Malditos sean los que sueñan con una vida más rica más allá de la tumba, pues ellos perecerán en medio de la abundancia!
Benditos sean los destructores de la falsa esperanza, pues ellos son los verdaderos Mesías... ¡Malditos sean los adoradores de Dios, pues ellos serán ovejas esquilmadas!
Benditos sean los valientes, pues ellos obtendrán grandes tesoros... ¡ Malditos sean los que creen en el bien y en el mal, pues se dejan asustar por sombras!
Benditos sean aquellos que creen en lo que más les conviene, pues su mente no se aterrorizará nunca... ¡Malditos sean los «corderos de Dios», pues serán desangrados hasta quedar más blancos que la nieve!
Bendito sea el hombre que tiene una legión de enemigos, pues ellos le harán héroe, ¡Maldito sea el que hace el bien a quien le paga con desprecio, pues él será despreciado!
Benditos sean los de mente poderosa, pues ellos superarán los torbellinos...¡Malditos sean los que ofrecen mentiras como verdades y verdades como mentiras, pues ellos son una abominación!
¡Malditos sean tres veces los débiles a quienes la inseguridad les hace viles, pues ellos son una abominación!
El ángel del engaño que nos hacemos a nosotros mismos en el alma de los «justos». ¡La llama eterna del poder alcanzado a través del placer mora en la carne del satanista!

AIRE”

“El Libro de Lucifer”

LA ILUMINACION


El dios romano, Lucifer, era el Portador de Luz, el espíritu del aire, la personificación de la Iluminación y el Conocimiento. En la mitología Cristiana, se convirtió en el sinónimo del mal, ¡qué es lo único que habría de esperarse de una religión cuya existencia misma es perpetuada por definiciones confusas y valores fraudulentos! Es hora de aclarar las cosas. Deben corregirse los falsos moralismos y los errores ocultistas. Tan entretenidas como puedan ser, la mayoría de historias y obras sobre adoración del Diablo deben ser reconocidas como las ridiculeces obsoletas que son. Se ha dicho "la verdad os hará libres". La verdad por sí misma nunca ha liberado a alguien. Es la DUDA la que trae la emancipación mental. Sin el maravilloso elemento de la duda, el portal por el cual llega la verdad permanecería cerrado, imperturbable ante los golpes enérgicos de mil Luciferes. Cuan comprensible resulta que las Sagradas Escrituras se refieran al monarca Infernal como el "padre de las mentiras" —un magnífico ejemplo de inversión de carácter. Si uno va a creer ésta acusación teológica de que el Diablo representa la falsedad, entonces debe concluirse que sea ¡ÉL, NO DIOS, QUIEN ESTABLECIÓ TODAS LAS RELIGIONES ESPIRITUALES Y QUIEN ESCRIBIÓ TODOS LOS TEXTOS SAGRADOS! Cuando una duda es seguida por otra, la burbuja, ya repleta de tantas falacias desde hace tiempo acumuladas, amenaza con reventar. Para quienes ya dudan de las supuestas verdades, este libro es la revelación. Entonces Lucifer se habrá levantado. ¡Ya es tiempo de dudar! La burbuja de la falsedad se está reventando y su sonido es el rugir del mundo.


SE BUSCA! DIOS
VIVO O MUERTO!

El que un Satanista no cree en Dios es un concepto popular bastante erróneo. El concepto de "Dios", tal como es interpretado por el hombre, ha sido tan variado a través de todas las épocas, que el Satanista simplemente aceptar la definición que mejor se ajuste a sus necesidades. El hombre siempre ha creado sus dioses, en vez de sus dioses haberlo creado a él. Para unos, Dios es benévolo; para otros, resulta aterrador. Para el Satanista, "Dios" —por cualquier nombre que se le llame, o bien por ningún nombre en absoluto— es visto como el factor de equilibrio en la Naturaleza, y no como un ser al que le preocupe el sufrimiento. Esta poderosa fuerza que permea y equilibra el universo es demasiado impersonal para preocuparse por la felicidad o la miseria de las criaturas de carne y hueso de esta bola de mierda sobre la cual vivimos.
Cualquiera que piense en Satán como malo debería tener en cuenta todos los hombres, mujeres, niños y animales que han muerto porque ello era "Voluntad de Dios". Con toda seguridad, una persona que lamente la pérdida inoportuna de un ser querido ¡preferiría mil veces tenerla otra vez junto a sí que en las manos de Dios! En cambio, son consolados melosamente por el clérigo de turno que dice "Fue la voluntad de Dios, hija mía"; o "Ahora descansa en las manos de Dios, hijo mío". Tales frases han sido una manera conveniente que los religiosos han utilizado para justificar o excusar la impiedad de Dios. Pero si Dios está al mando y es tan benévolo como se supone que es, ¿por qué permite que pasen estas cosas? Durante mucho tiempo los religiosos se han abalanzado sobre sus biblias y reglamentos para probar o refutar, justificar, condenar o interpretar.
El Satanista se da cuenta que el hombre, y la acción y reacción del Universo, son responsables de todo lo que ocurre, y no se engaña creyendo que a alguien le importa. ¡Ya no nos quedaremos sentados y aceptaremos el "destino" sin hacer algo al respecto, sólo porque así lo dice en el Capítulo tal y cual, Salmo así y asá, y baste con eso! El Satanista sabe que el rezar no ayudará mucho —de hecho, disminuye las posibilidades de éxito, ya que lo que suelen hacer las personas devotas es sentarse complacidamente y rezar por una situación que, si hicieran algo, la resolverían mucho más rápido!
El Satanista rehuye términos como "esperanza" y "oración" ya que son indicio de aprehensión. Si esperamos y rezamos para que suceda algo, no actuaremos en una forma positiva para hacer que suceda! El Satanista, dándose cuenta que cualquier cosa que consiga es gracias a sus propios actos, toma control de la situación en lugar de rezarle a Dios para que ello suceda. El pensamiento positivo y la acción positiva añaden los resultados.
Así como el Satanista no reza para pedir la ayuda de Dios, tampoco le reza para que lo perdone por sus propios errores. En otras religiones, cuando uno hace mal, va y se le reza a Dios, o se confiesa a un intermediario y le pide que ore a Dios para que le perdone por sus pecados. El Satanista sabe que si la oración es de ningún provecho, el confesarse ante otro ser humano como él mismo, es menos provechoso —y es por demás, degradante.
Cuando un Satanista comete un error, se da cuenta que cometer errores es algo natural —y si se siente mal por lo que ha hecho, aprenderá de ello y se cuidará de no hacer lo mismo de nuevo. Si no se siente mal por lo que ha hecho, y sabe que hará lo mismo una y otra vez, no tiene por que ir a confesarse, mucho menos pedir perdón. Pero esto es exactamente lo que sucede. La gente confiesa sus pecados para que puedan limpiar sus conciencias —y tener la libertad de seguir pecando una y otra vez, casi siempre cometiendo el mismo pecado.
Hay tantas definiciones de Dios, en el sentido acostumbrado de la palabra, como tipos de personas. Las imágenes van desde la creencia en un dios que es más bien una idea algo vaga, una especie de "mente cósmica universal", hasta una deidad antropomórfica con una larga barba blanca y sandalias que sigue con atención todas las acciones de cada individuo.
Aún dentro de los confines de una religión dada, las interpretaciones personales de Dios difieren enormemente. Algunas religiones van hasta el punto de etiquetar a alguien que pertenece a una secta religiosa que no sea la de ellos, tildándolo de hereje, aunque las doctrinas generales e impresiones que se tienen de la divinidad sean bastante parecidas. Por ejemplo, los Católicos creen que los Protestantes están condenados al Infierno simplemente porque no pertenecen a la Iglesia Católica. De igual manera, muchos grupos que se han separado de la fe Cristiana, como las iglesias evangélicas o revivalistas, creen que los Católicos son paganos que adoran imágenes. (Cristo es representado en una imagen que sea físicamente más parecida al individuo que lo esté adorando, y sin embargo los Cristianos critican a los 'paganos' por adorar imágenes labradas.) Y a los Judíos siempre se les ha identificado con el Diablo.
Si bien en todas estas religiones el dios es básicamente el mismo, cada una se refiere al camino elegido por las otras como reprochable, y para colmo de males, cada uno de sus miembros REZA por los de las demás. Tienen desprecio por sus hermanos en la fe solo porque sus religiones portan distintas etiquetas, y tienen que liberar esa animosidad de alguna manera. Qué mejor forma de hacerlo, en vez de "orar"! Qué manera tan ridículamente cortés de decir "te odio"; tal es el apenas disimulado recurso conocido como "orar por tu enemigo"! Rezar por el propio enemigo no es más que rabia disfrazada y reprimida, y decididamente de una calidad bastante rastrera e inferior!
Si ha habido una discrepancia tan violenta en cuanto a la manera apropiada de adorar a Dios, ¿cuántas interpretaciones de Dios puede haber —y quién tiene la razón?
Todos los devotos a las "religiones de luz blanca" se ocupan de complacer a su Dios para que, al morir, puedan tener abiertas para sí las "Puertas Perladas". Sin embargo, si un hombre no ha vivido su vida según los reglamentos de su fe, puede, a último minuto, llamar un clérigo a su lecho de muerte para la absolución final. El sacerdote, pastor o ministro irá corriendo entonces, para que haga "las paces con Dios", y para cerciorarse de que el pasaporte para el Reino Celestial esté en toda regla. (Los Yezidis, una secta musulmana de adoradores del Diablo, adoptan un punto de vista muy distinto. Creen que Dios es todopoderoso, pero que también lo perdona todo, y que su misericordia es infinita, y por ende, creen que es al Diablo al que deben complacer, ya que es el que rige sus vidas mientras estén aquí en la Tierra. Creen tan firmemente que Dios perdonará todos sus pecados una vez que se les den los últimos ritos, que no sienten necesidad alguna de preocuparse con la opinión que de ellos tenga Dios mientras viven).
Con todas las contradicciones en las escrituras Cristianas, hoy en día mucha gente no acepta racionalmente el Cristianismo de la manera en que ha sido practicado en el pasado. Un gran número de personas está comenzando a dudar de la existencia de Dios, en el sentido establecido de la palabra. Algunos hasta han comenzado a llamarse "Cristianos Ateos". En verdad, la Biblia Cristiana es un montón de contradicciones; pero ¿qué podría ser más contradictorio que el término "Ateo Cristiano"?
Si los mismos líderes prominentes de la fe Cristiana están rechazando las interpretaciones anteriores de Dios, ¿cómo puede esperarse que sus seguidores se adhieran a tradiciones religiosas del pasado?
Con todos los debates acerca de si Dios ha muerto o no, si no lo está, ¡mejor que vaya a CUIDADOS INTENSIVOS!


SE BUSCA! DIOS
VIVO O MUERTO!

El que un Satanista no cree en Dios es un concepto popular bastante erróneo. El concepto de "Dios", tal como es interpretado por el hombre, ha sido tan variado a través de todas las épocas, que el Satanista simplemente aceptar la definición que mejor se ajuste a sus necesidades. El hombre siempre ha creado sus dioses, en vez de sus dioses haberlo creado a él. Para unos, Dios es benévolo; para otros, resulta aterrador. Para el Satanista, "Dios" —por cualquier nombre que se le llame, o bien por ningún nombre en absoluto— es visto como el factor de equilibrio en la Naturaleza, y no como un ser al que le preocupe el sufrimiento. Esta poderosa fuerza que permea y equilibra el universo es demasiado impersonal para preocuparse por la felicidad o la miseria de las criaturas de carne y hueso de esta bola de mierda sobre la cual vivimos.
Cualquiera que piense en Satán como malo debería tener en cuenta todos los hombres, mujeres, niños y animales que han muerto porque ello era "Voluntad de Dios". Con toda seguridad, una persona que lamente la pérdida inoportuna de un ser querido ¡preferiría mil veces tenerla otra vez junto a sí que en las manos de Dios! En cambio, son consolados melosamente por el clérigo de turno que dice "Fue la voluntad de Dios, hija mía"; o "Ahora descansa en las manos de Dios, hijo mío". Tales frases han sido una manera conveniente que los religiosos han utilizado para justificar o excusar la impiedad de Dios. Pero si Dios está al mando y es tan benévolo como se supone que es, ¿por qué permite que pasen estas cosas? Durante mucho tiempo los religiosos se han abalanzado sobre sus biblias y reglamentos para probar o refutar, justificar, condenar o interpretar.

El Satanista se da cuenta que el hombre, y la acción y reacción del Universo, son responsables de todo lo que ocurre, y no se engaña creyendo que a alguien le importa. ¡Ya no nos quedaremos sentados y aceptaremos el "destino" sin hacer algo al respecto, sólo porque así lo dice en el Capítulo tal y cual, Salmo así y asá, y baste con eso! El Satanista sabe que el rezar no ayudará mucho —de hecho, disminuye las posibilidades de éxito, ya que lo que suelen hacer las personas devotas es sentarse complacidamente y rezar por una situación que, si hicieran algo, la resolverían mucho más rápido!
El Satanista rehuye términos como "esperanza" y "oración" ya que son indicio de aprehensión. Si esperamos y rezamos para que suceda algo, no actuaremos en una forma positiva para hacer que suceda! El Satanista, dándose cuenta que cualquier cosa que consiga es gracias a sus propios actos, toma control de la situación en lugar de rezarle a Dios para que ello suceda. El pensamiento positivo y la acción positiva añaden los resultados.
Así como el Satanista no reza para pedir la ayuda de Dios, tampoco le reza para que lo perdone por sus propios errores. En otras religiones, cuando uno hace mal, va y se le reza a Dios, o se confiesa a un intermediario y le pide que ore a Dios para que le perdone por sus pecados. El Satanista sabe que si la oración es de ningún provecho, el confesarse ante otro ser humano como él mismo, es menos provechoso —y es por demás, degradante.
Cuando un Satanista comete un error, se da cuenta que cometer errores es algo natural —y si se siente mal por lo que ha hecho, aprenderá de ello y se cuidará de no hacer lo mismo de nuevo. Si no se siente mal por lo que ha hecho, y sabe que hará lo mismo una y otra vez, no tiene por que ir a confesarse, mucho menos pedir perdón. Pero esto es exactamente lo que sucede. La gente confiesa sus pecados para que puedan limpiar sus conciencias —y tener la libertad de seguir pecando una y otra vez, casi siempre cometiendo el mismo pecado.
Hay tantas definiciones de Dios, en el sentido acostumbrado de la palabra, como tipos de personas. Las imágenes van desde la creencia en un dios que es más bien una idea algo vaga, una especie de "mente cósmica universal", hasta una deidad antropomórfica con una larga barba blanca y sandalias que sigue con atención todas las acciones de cada individuo.
Aún dentro de los confines de una religión dada, las interpretaciones personales de Dios difieren enormemente. Algunas religiones van hasta el punto de etiquetar a alguien que pertenece a una secta religiosa que no sea la de ellos, tildándolo de hereje, aunque las doctrinas generales e impresiones que se tienen de la divinidad sean bastante parecidas. Por ejemplo, los Católicos creen que los Protestantes están condenados al Infierno simplemente porque no pertenecen a la Iglesia Católica. De igual manera, muchos grupos que se han separado de la fe Cristiana, como las iglesias evangélicas o revivalistas, creen que los Católicos son paganos que adoran imágenes. (Cristo es representado en una imagen que sea físicamente más parecida al individuo que lo esté adorando, y sin embargo los Cristianos critican a los 'paganos' por adorar imágenes labradas.) Y a los Judíos siempre se les ha identificado con el Diablo.
Si bien en todas estas religiones el dios es básicamente el mismo, cada una se refiere al camino elegido por las otras como reprochable, y para colmo de males, cada uno de sus miembros REZA por los de las demás. Tienen desprecio por sus hermanos en la fe solo porque sus religiones portan distintas etiquetas, y tienen que liberar esa animosidad de alguna manera. Qué mejor forma de hacerlo, en vez de "orar"! Qué manera tan ridículamente cortés de decir "te odio"; tal es el apenas disimulado recurso conocido como "orar por tu enemigo"! Rezar por el propio enemigo no es más que rabia disfrazada y reprimida, y decididamente de una calidad bastante rastrera e inferior!

Si ha habido una discrepancia tan violenta en cuanto a la manera apropiada de adorar a Dios, ¿cuántas interpretaciones de Dios puede haber —y quién tiene la razón?
Todos los devotos a las "religiones de luz blanca" se ocupan de complacer a su Dios para que, al morir, puedan tener abiertas para sí las "Puertas Perladas". Sin embargo, si un hombre no ha vivido su vida según los reglamentos de su fe, puede, a último minuto, llamar un clérigo a su lecho de muerte para la absolución final. El sacerdote, pastor o ministro irá corriendo entonces, para que haga "las paces con Dios", y para cerciorarse de que el pasaporte para el Reino Celestial esté en toda regla. (Los Yezidis, una secta musulmana de adoradores del Diablo, adoptan un punto de vista muy distinto. Creen que Dios es todopoderoso, pero que también lo perdona todo, y que su misericordia es infinita, y por ende, creen que es al Diablo al que deben complacer, ya que es el que rige sus vidas mientras estén aquí en la Tierra. Creen tan firmemente que Dios perdonará todos sus pecados una vez que se les den los últimos ritos, que no sienten necesidad alguna de preocuparse con la opinión que de ellos tenga Dios mientras viven).
Con todas las contradicciones en las escrituras Cristianas, hoy en día mucha gente no acepta racionalmente el Cristianismo de la manera en que ha sido practicado en el pasado. Un gran número de personas está comenzando a dudar de la existencia de Dios, en el sentido establecido de la palabra. Algunos hasta han comenzado a llamarse "Cristianos Ateos". En verdad, la Biblia Cristiana es un montón de contradicciones; pero ¿qué podría ser más contradictorio que el término "Ateo Cristiano"?
Si los mismos líderes prominentes de la fe Cristiana están rechazando las interpretaciones anteriores de Dios, ¿cómo puede esperarse que sus seguidores se adhieran a tradiciones religiosas del pasado?
Con todos los debates acerca de si Dios ha muerto o no, si no lo está, ¡mejor que vaya a
“CUIDADOS INTENSIVOS!
ALGUNAS EVIDENCIAS DE LA NUEVA
EDAD SATÁNICA”

Los siete pecados capitales de la Iglesia Cristiana son: codicia, orgullo, envidia, ira, gula, lujuria y pereza. El Satanismo recomienda complacerse en cada uno de estos "pecados", puesto que todos ellos conducen a la satisfacción física, mental o emocional.
Un Satanista sabe que no tiene nada de reprobable el ser codicioso, ya que ello no significa otra cosa que desear más de lo que ya tiene. La envidia representa considerar favorablemente lo que los otros poseen y aspirar a tener las mismas cosas por uno mismo. La envidia y la codicia son las fuerzas que motivan la ambición —y sin ambición, se lograría bien poco verdaderamente importante.
La gula es simplemente comer más de lo que necesitas para mantenerte vivo. Cuando has comido en exceso hasta el punto de la obesidad, otro pecado —e1 orgullo— te motivará a recobrar un aspecto que renovará el respeto hacia ti mismo.
Todo aquel que compra una prenda de vestir con otro objeto que no sea el de cubrir su cuerpo y el de protegerse de los elementos naturales, se hace culpable de orgullo. Con frecuencia, los satanistas encuentran espíritus «progresistas» que sostienen que las etiquetas no son necesarias. A esos detractores de las etiquetas es preciso señalarles que una o varias de las prendas que ellos mismos llevan no son indispensables para mantenerlos abrigados. En esta Tierra no hay una sola persona que renuncie al omato. El Satanista señala que todo el omato que se advierta en la persona de esos espíritus «progresistas» viene a demostrar que también ellos son culpables de orgullo. Por muy verbosos que esos cínicos sean en su descripción intelectual de lo muy libres que son, lo cierto es que siguen luciendo los elementos del orgullo.

El mostrarse reacio a levantarse por la mañana es ser culpable de pereza, y si permaneces bastante tiempo en la cama, puedes encontrarte cometiendo un nuevo pecado —lujuria. Sentir la más leve agitación del deseo sexual es incurrir en el pecado de la lujuria. Para poder asegurar la propagación de la especie, la naturaleza ha hecho de la lujuria el segundo instinto más poderoso; siendo el primero el instinto de conservación. Dándose cuenta de esto, la Iglesia Cristiana hizo de la fornicación el "Pecado Original". De esta manera, se aseguraron de que nadie escaparía del pecado, Tu propia existencia es consecuencia del pecado ¡el Pecado Original!
El instinto más fuerte en todos los seres vivos es el instinto de conservación, lo cual nos lleva al último de los siete pecados mortales —la ira. ¿No es nuestro instinto de conservación el que entra en juego cuando alguien nos perjudica, cuando nos encolerizamos lo suficiente para protegemos de ataques ulteriores? Un Satanista practica el lema: "¡Si un hombre te abofetea en la mejilla, rómpele la otra!". Que ningún ultraje quede sin castigar, Sé como un león en el combate. ¡Sé peligroso incluso en la derrota!
Puesto que los instintos naturales les conducen al pecado, todos los hombres son pecadores; y todos los pecadores van al Infierno. Si todo el mundo va al Infierno, entonces no hay duda de que encontrarás allí a todos tus amigos. El Cielo debe estar poblado de criaturas más bien extrañas, habida cuenta de que todo su afán en la vida era ir a un lugar en el que pudieran tañer eternamente un arpa.
"Los tiempos han cambiado. Los jerarcas de la Iglesia ya no predican que todos nuestros actos naturales son pecaminosos. Ya no pensamos que el sexo es sucio —o que sentir orgullo de nosotros mismos es vergonzoso— o que desear lo de los demás es perverso". ¡Claro que no, los tiempos han cambiado! "Si deseas una prueba de ello, basta con que mires lo muy liberales que se han vuelto las Iglesias. Vamos, si están practicando todas las cosas que ustedes predican!".
Los Satanistas oyen constantemente estas afirmaciones y otras por el estilo, y no tienen inconveniente en admitir que es así. PERO, si el mundo ha cambiado tanto, ¿por qué seguir aferrándose a los restos de una fe moribunda? Si tantas religiones han empezado a negar sus propias escrituras porque han quedado desfasadas, y si predican la filosofía del satanismo, ¿por qué no llamarle a éste por su legítimo nombre —es decir, Satanismo? Ciertamente, eso sería muchísimo menos hipócrita.
En años más recientes ha habido un intento de humanizar el concepto espiritual del Cristianismo. Esto se ha manifestado de las maneras menos espirituales posibles. Las misas que habían sido dichas en latín ahora son dichas en los idiomas comunes —lo cual lo único que logra es que todo el sin sentido sea mucho mas fácil de entender, y al mismo tiempo priva a la ceremonia de la naturaleza esotérica que es consistente con los principios del dogma. Es mucho más fácil obtener una reacción emocional utilizando palabras y frases que no puedan ser entendidas, que con declaraciones que aún la mente más simple cuestionará cuando las escuche en un lenguaje más comprensible.
Si los sacerdotes y ministros hubiesen usado hace cien años lo que utilizan hoy en día en sus iglesias, hubieran sido acusados de herejía, llamados demonios, la mayoría de las veces perseguidos, y sin duda hubieran sido excomulgados.
Los religiosos se quejan: "debemos estar acorde con los tiempos, estar al tanto de las cosas" olvidando que, debido a los factores limitantes y las leyes profundamente enraizadas de las religiones, nunca podrán cambiar lo suficiente para estar acorde con las necesidades del hombre.
Las religiones del pasado siempre han representado la naturaleza espiritual del hombre, con muy poca o ninguna preocupación por sus necesidades carnales o mundanas. Han considerado que esta vida no es más que transitoria, que la carne no es más que una envoltura; que los placeres físicos son triviales, y el dolor una preparación digna para el "Reino de Dios". ¡Qué bien se les nota la hipocresía cuando los "religiosos" hacen un cambio en su religión para confrontar las necesidades del hombre! La única manera que el Cristianismo puede servir por completo a las necesidades del hombre es convirtiéndose en lo que el Satanismo es AHORA.
Se ha hecho necesario que aparezca una nueva religión, basada en los instintos naturales del hombre. Y ya tiene un nombre. Se llama Satanismo. Es ese poder condenado el que ha causado la controversia religiosa sobre las medidas de control de la natalidad —una admisión a regañadientes de que la actividad sexual, por el sólo placer de tenerla, llegó para quedarse.
Es el "Diablo" el que ha causado que las mujeres comiencen a mostrar sus piernas, para excitar a los hombres —el mismo tipo de piernas a las que ahora es socialmente aceptable mirar, que son mostradas por jóvenes monjas luciendo hábitos más cortos. ¡Qué paso tan acertado en la dirección correcta! ¿Es posible acaso que muy pronto veamos monjas topless contoneándose sensualmente al ritmo de "Misa Solemnis Rock"? Satán sonríe y dice que por él no habría ningún problema —muchas monjas son niñas muy lindas con bonitas piernas.
Muchas iglesias con algunas de las congregaciones más numerosas tienen la música más rítmica y sensual —satánicamente inspirada. Después de todo, el Diablo siempre ha tenido las mejores tonadas.
A pesar de toda la habladuría de la Tía Marta sobre la 'Generosa Cosecha del Señor', los picnic dominicales, no son más que una buena excusa para la comilona dominical, y todos saben que tras los arbustos suceden cosas más interesantes que leer la Biblia.
Los bazares para recolectar fondos para la iglesia son lo que antes se conocía como carnavales, nada más que una excusa empleada para celebrar los placeres de la carne; y que ahora sólo sirven para recoger fondos para la iglesia, y mientras el dinero siga entrando a la iglesia no hay problema, ya que así ¡podrán seguir predicando contra las tentaciones del Demonio! Cabe anotar que estas cosas solo son ceremonias y elementos paganos —que los cristianos tomaron prestadas. Cierto, pero los paganos se deleitaban en los placeres de la carne, y fueron condenados por la misma gente que ahora celebran sus rituales, solo que ahora los llaman por nombres diferentes.
Los sacerdotes y ministros siempre van en la primera fila en las manifestaciones en pro de la paz, y se tienden en las vías férreas para detener a los trenes que llevan materiales de guerra al frente, con igual dedicación que sus hermanos de hábito, de los mismos seminarios, que bendicen las balas, bombas y soldados, actuando como capellanes de las fuerzas armadas. Alguien, en algún lado, debe estar equivocado. ¿Podría ser que Satán sea el único calificado para actuar como acusador? ¡Ciertamente así lo han llamado!
Cuando un cachorro alcanza la madurez se convierte en perro; cuando el hielo se derrite se le llama agua; cuando han transcurrido doce meses, tenemos un nuevo calendario con el nombre cronológico apropiado; cuando la "magia" se convierte en hecho científico nos referimos a ella como medicina, astronomía, etc..., cuando un nombre ya no es apropiado para una cosa dada, lo más lógico es cambiarlo por uno nuevo que se ajuste mejor para tal propósito. ¿Por qué, pues, no hacemos lo mismo con la religión? ¿Por qué seguir llamando a una religión con el mismo nombre cuando los principios de ésa religión ya no se ajustan al original? O, si la religión predica lo mismo que siempre ha predicado, pero sus seguidores no practican casi ninguna de sus enseñanzas, ¿por qué siguen llamándose a sí mismos por el nombre dado a los seguidores de esa religión?

Si no crees en lo que enseña tu religión, ¿por qué continuar apoyando una creencia que es contradictoria con lo que sientes? Nunca votarías por una persona o una ideología en la cual no crees, así que por qué dar tu voto eclesiástico por una religión que ya no es consistente con tus convicciones? No tienes derecho alguno para quejarte de una situación política por la cual has votado o a la que has apoyado de alguna manera —lo cual incluye sentarse y asentir complacientemente con los vecinos que aprueban esa situación, simplemente porque eres muy perezoso o muy cobarde para dar tu opinión. Lo mismo ocurre con los temas religiosos. Aún si no puedes ser agresivamente honesto sobre tus opiniones debido a las consecuencias desfavorables de tus jefes, tus líderes de comunidad, etc. Puedes, al menos, ser honesto contigo mismo. En la privacidad de tu propio hogar, y con tus amigos más cercanos debes apoyar la religión que abrigue tus mejores intereses.
"El Satanismo está basado en una filosofía muy razonable", dice el emancipado. "Pero ¿por qué llamarlo Satanismo? ¿Por qué no llamarlo algo como 'Humanismo', o un nombre que no tenga connotaciones de un grupo de brujería, algo un poco más esotérico —algo menos evidente?" Hay más de una razón para esto. El humanismo no es una religión. Simplemente es una forma de vida sin ceremonia o dogma. El Satanismo tiene ceremonia y dogma. El dogma, como se explicará después, es necesario.
El Satanismo se diferencia enormemente de las demás religiones blancas, "magia blanca" o grupos mágicos en el mundo de hoy. Estas religiones santurronas y desdeñosas claman que sus miembros utilizan los poderes de la magia sólo para fines altruistas. Los Satanistas miran con desdén a los grupos de magia "blanca" porque sienten que el altruismo es atentar contar la vida. El no tener un deseo de obtener las cosas por ti mismo es algo antinatural. El Satanismo representa una forma de egoísmo controlado. Esto no significa que no debas de hacer cosas por alguien más. Si haces algo para hacer feliz a alguien por quien te preocupas, su felicidad te dará una sensación de gratificación.
El Satanismo defiende la práctica de una forma modificada de la Regla de Oro. Nuestra interpretación de esta regla es: "trata a los demás como los demás te traten"; porque si tu "haces a los demás lo que te gustaría que te hicieran", y ellos, a su vez, te tratan mal, va contra la naturaleza humana seguir tratándolos con consideración. Deberías tratar a los demás como te gustaría que te tratasen, pero si tu cortesía no es correspondida, deberían ser tratados con la furia que se merecen.
Los grupos de brujería blanca dicen que si maldices a alguien, ese mal se te devuelve el triple, o de manera parecida a la del boomerang, regresa a quien lo envió. Esto es un indicio más de la filosofía culpabilizante que tienen estos grupos neopaganos y pseudocristianos. Los magos blancos quieren hurgar en la brujería, pero no pueden divorciarse a sí mismos del estigma apegado a esto. Por lo tanto, se llaman a sí mismos magos blancos, y basan el 75% de su filosofía en los principios trillados y desgastados del Cristianismo. Cualquiera que pretenda estar interesado en la magia o en lo oculto por otras razones que no sea obtener más poder personal, es la peor clase de hipócrita. El Satanista respeta al Cristianismo por, al menos, ser consistente con su filosofía culpabilizante, pero sólo puede sentir desprecio por las personas que intentan aparecer emancipadas de la culpa uniéndose a un grupo de brujería, y seguir practicando la misma filosofía básica del Cristianismo.
Supuestamente, la magia blanca solo es utilizada con propósitos buenos o no egoístas, y la magia negra, se nos dice, es utilizada sólo por motivos egoístas o "malos." El Satanismo no traza tal línea divisoria. La magia es magia, no importa si es utilizada para ayudar u obstaculizar. El Satanista, siendo el mago, debería tener la capacidad de decidir lo que es más justo, y luego aplicar los poderes de la magia para alcanzar sus metas.
Durante las ceremonias de magia blanca, los practicantes permanecen en el interior de un pentagrama para protegerse a sí mismos de las fuerzas "malvadas" a las que invocan para pedir ayuda. Para el Satanista, es un tanto hipócrita el invocar a estas fuerzas para pedir ayuda, mientras que al mismo tiempo te proteges de los poderes a los que has recurrido. El Satanista se da cuenta que solo al aliarse con estas fuerzas puede utilizar del todo los Poderes de las Tinieblas para su mejor provecho.
En una ceremonia de magia Satánica, los participantes no se toman de las manos y bailan en círculo; queman velas de varios colores para varios deseos; invocan los nombres del "Padre Hijo y Espíritu Santo" a la vez que, supuestamente, practican las Artes Negras; escogen un "santo" como guía personal para que los ayude en sus problemas; se empapan de ungüentos olorosos y esperan que el dinero les llueva; meditan para que poder llegar a un "gran despertar espiritual"; recitan largas letanías mencionando de vez en cuando el nombre de Jesús, etc, etc, etc, ad nauseam!
PORQUE! —Ésta NO es la manera en que se practica la magia Satánica. Si no puedes separarte del autoengaño hipócrita, nunca tendrás éxito como mago, mucho menos como Satanista.
La religión Satánica no sólo ha levantado la moneda —le ha dado la vuelta por completo. Por lo tanto, ¿por qué debería apoyar los mismos principios a los cuales se opone por completo, llamándosele con un nombre que no fuese uno que se sea acorde con las doctrinas revertidas que integran la filosofía Satánica? El Satanismo no es una religión de luz blanca; ¡es una religión de la carne, lo mundano, lo carnal! —todo lo cual está regido por Satán, la personificación de la Vía de la Mano Izquierda.
Inevitablemente, la siguiente pregunta que se hará es: "Está bien, no puedes llamarlo Humanismo porque el Humanismo no es una religión; ¿pero por qué tener una religión primero que todo, si todo lo que hacen es lo más natural del mundo? ¿Por qué no hacerlo y ya?".
El hombre moderno ha avanzado mucho; se ha desencantado con los dogmas sin sentido de las religiones del pasado. Estamos viviendo en una era de conocimiento. La psiquiatría ha avanzado a grandes pasos para ilustrar al hombre sobre su verdadera personalidad. Estamos viviendo en una era de conciencia intelectual como ninguna que el mundo haya visto.
Esto está bien, y tanto mejor —PERO hay una pequeña falla en éste nuevo estado de conciencia. Una cosa es aceptar algo intelectualmente, pero aceptar la misma cosa emocionalmente es algo completamente distinto. La única necesidad que la psiquiatría no puede llenar es la necesidad inherente del hombre de crear emociones a través del dogma. El hombre necesita de la ceremonia y del ritual, de la fantasía y del encantamiento. La psiquiatría, a pesar de todo lo bueno que ha hecho, ha privado al hombre de la fantasía y el asombro que en el pasado le daba la religión.
El Satanismo, dándose cuenta de las necesidades actuales del hombre, llena el enorme vacío gris que existe entre la religión y la psiquiatría. La filosofía Satánica combina los fundamentos de la psicología y la creación honesta de emociones, o dogma. Le da al hombre la fantasía de la que tanto necesita. No hay nada malo con el dogma, con tal que no esté basado en ideas y acciones que vayan completamente en contra de la naturaleza humana.
La forma más rápida de viajar entre dos puntos es en línea recta. Si todas las culpas que se han construido pudieran convertirse en ventajas, ello elimina la necesidad de purgar intelectualmente a la psique en un intento de limpiarla de esas represiones. El Satanismo es la única religión conocida por el hombre que acepta al hombre tal como es, y promueve la idea de convertir algo malo en algo bueno, en lugar de hacer el mayor esfuerzo posible para eliminar lo malo.
Por lo tanto, después de evaluar intelectualmente los problemas a través del sentido común y partiendo de lo que nos ha enseñado la psiquiatría, si aún no puedes librarte emocionalmente de la culpa injustificada, y pones tus teorías en acción, aprenderías a hacer que tu culpa trabaje en tu propio beneficio. Deberías actuar según tus instintos naturales, y entonces, si no puedes actuar sin sentirte culpable, goza de tu culpa. Esto puede sonar como una contradicción de términos, pero si lo analizas con cuidado, la culpa puede añadir muchas veces un estímulo a los sentidos. Los adultos harían bien en aprender una lección de los niños. Muchas veces, los niños disfrutan haciendo lo que saben que se supone no deberían estar haciendo.
Sí, los tiempos han cambiado, pero el hombre no. Las bases del Satanismo siempre han existido. Lo único que es nuevo es la organización formal de una religión basada en las necesidades universales del hombre. Durante siglos, se han dedicado magnificas estructuras de piedra, concreto, mármol y acero a la abstinencia del hombre. Ya es hora que los seres humanos dejen de luchar entre sí, y dediquen su tiempo a construir templos diseñados para las indulgencias del hombre.
Aunque los tiempos han cambiado, y siempre lo harán, el hombre sigue siendo básicamente el mismo. Por dos mil años el hombre ha hecho penitencia por algo de lo que, en primer lugar, nunca tuvo que haberse sentido culpable. Estamos cansados de negarnos a nosotros mismos los placeres de la vida que nos merecemos. Hoy, como siempre, el hombre necesita pasarla bien aquí y ahora, en lugar de esperar su recompensa en el cielo. Así que, ¿por qué no tener una religión basada en la indulgencia? Ciertamente es consistente con la naturaleza de la bestia. Ya no somos enclenques suplicantes temblando ante un Dios inmisericorde al que no le importa si vivimos o morimos. Somos personas orgullosas con respeto por nosotros mismos —somos Satanistas!

“EL DIOS AL QUE SALVAS
PODRÍA SER TÚ MISMO”

TODAS las religiones de naturaleza espiritual son invenciones del hombre. Éste ha creado todo un sistema de dioses sin otra ayuda que la de su cerebro carnal. Solo porque tiene un ego y no puede aceptarlo, ha tenido que exteriorizarlo en un gran artificio espiritual al cual llama "Dios".
Dios puede hacer todo lo que al hombre le está prohibido hacer —tales como matar gente, hacer milagros para gratificar su voluntad, ejercer control sin ninguna responsabilidad aparente, etc. Si el hombre necesita tal dios y reconoce a ése dios, entonces está adorando una entidad que ha inventado un cerebro humano. Por lo tanto, ESTÁ ADORANDO AL HOMBRE QUE INVENTÓ A DIOS. ¿No es más sensato adorar un dios que él, él mismo, ha creado, conforme a sus propias necesidades emocionales —uno que represente mejor su propio ser físico y carnal que tiene la idea y el poder de inventar un dios en primer lugar?
Si el hombre insiste en exteriorizar su propio ser verdadero en la forma de "Dios", entonces ¿por qué temer a su propio ser, al temer a "dios" —por qué alabar su propio ser alabando a "Dios"?— ¿por qué permanecer por fuera de Dios PARA PODER INMISCUIRSE EN RITUALES Y CEREMONIAS RELIGIOSAS EN SU NOMBRE?
El hombre necesita del ritual y el dogma, pero ¡ninguna ley establece que sea necesario un dios exteriorizado para poder realizar rituales y ceremonias hechas en el nombre de un dios! ¿Podría ser que, cuando el hombre cierre el vacío entre sí mismo y su "Dios", vea al demonio del orgullo intentando salir —la personificación misma de Lucifer apareciendo en medio? El hombre ya no puede verse a sí mismo como dos partes, la carnal y la espiritual, sino que las vea converger en una sola, y entonces descubrirá horrorizado que son una sola entidad carnal —¡Y QUE SIEMPRE FUE ASÍ! Entonces, o bien se odiará a sí mismo hasta la muerte, día tras día —o se regocijará de ser lo que es!
Si se odia a sí mismo, buscará caminos espirituales de "iluminación" cada vez más nuevos y más complejos, con la esperanza de poder dividirse otra vez en su búsqueda de "dioses" más fuertes y exteriorizados para que azoten su miserable cáscara corporal. Si se acepta a sí mismo, pero reconoce que el ritual y la ceremonia son elementos importantes que sus religiones inventadas han utilizado para sustentar su fe en una mentira, entonces que sea EL MISMO TIPO DE RITUAL el que sustentará su fe en la verdad —el espectáculo primitivo que le hará consciente de la sustancia añadida a su propio ser majestuoso.
Cuando se ha desvanecido toda fe religiosa en mentiras, se debe a que el hombre se ha acercado más a sí mismo y se ha alejado de "Dios"; más cerca al "Diablo". Si esto es lo que el diablo representa, y un hombre vive su vida a la sombra del diablo, con todo el vigor de Satán moviendo su carne, entonces mejor que escape del cacareo y la criticonada de quienes se denominan "justos", o bien permanezca orgullosamente en sus lugares secretos de la tierra y manipule a las masas atontadas a través de su propio poder satánico, hasta el día en que pueda manifestarse en todo su esplendor, proclamando "¡SOY UN SATANISTA, INCLINAOS, PORQUE SOY LA PERSONIFICACIÓN MAS ALTA DE LA VIDA HUMANA!"

“EL INFIERNO, EL DIABLO
Y CÓMO
VENDER TU ALMA

Satán ha sido, con toda seguridad, el mejor amigo que la Iglesia jamás haya tenido, ya que él la ha mantenido en el negocio todos estos años. La falsa doctrina del Infierno y del Diablo ha permitido a las Iglesias protestantes y católicas prosperar durante demasiado tiempo. Sin un diablo al cual acusar, los religiosos de la Vía de la Mano Derecha, no tendrían con qué amenazar y amedrentar a sus seguidores. A guisa de advertencia, dicen. "Satán te guía a la tentación"; "Satán es el príncipe del mal"; "Satán es maligno, cruel, brutal". "Si cedes a las tentaciones del diablo, seguramente sufrirás condenación eterna y te asarás en el Infierno".
El significado semántico de Satán es el de "adversario" u "oposición" o el de "acusador". La misma palabra "diablo" viene del hindú devi que significa "dios". Satán representa oposición a todo las religiones que sirven para frustrar y condenar al hombre por sus instintos naturales. Le ha sido dado el papel de malo simplemente porque representa los aspectos carnales, terrenales, y mundanos de vida.
Satán, demonio por excelencia del Mundo Occidental, era originalmente un ángel cuyo deber era informar a Dios de los delitos e iniquidades humanas. No fue hasta el siglo XIV que empezó a ser representado como una deidad maligna que era parte hombre y parte animal, con cuernos y pezuñas de cabra. Antes que el Cristianismo le diera los nombres de Satán, Lucifer, etc., la parte carnal de la naturaleza humana era regida por el dios entonces conocido como Dionisios, o Pan, representado por los griegos como un sátiro o fauno. En sus orígenes, Pan era el "bueno" y simbolizaba la fertilidad y fecundidad.
Siempre que una nación asume una nueva forma de gobierno, los héroes del pasado se convierten en los villanos del presente. Lo mismo sucede con la religión. Los primeros Cristianos creían que las deidades Paganas eran demonios, y acudir a ellos era utilizar "magia negra". A los milagrosos eventos celestiales los llamaban "magia blanca"; ésta era la única diferencia entre los dos. Los viejos dioses no murieron; cayeron al Infierno y se convirtieron en demonios. El coco, los duendes, o espíritus "salvajes" empleados para asustar a los niños se derivan de varias creencias eslavas sobre espíritus que habitaban en pantanos. La raíz eslava "Bog" significa "Dios" lo mismo que la palabra hindú Bhaga, que significa "dios".
Muchos placeres reverenciados antes del advenimiento del Cristianismo fueron condenados por la nueva religión. ¡Se necesitó muy poco para transformar los cuernos y pezuñas de Pan en un demonio más convincente! Los atributos de Pan pudieron transformarse fácilmente en los pecados con-castigo-incluido, y así quedaba complta la metamorfosis.
La asociación de la cabra con el Diablo se halla en la Biblia Cristiana. El día más sagrado del año, el Día de la Expiación, era celebrado cargando de pecados a dos cabras "sin mácula", una como ofrenda al Señor, y una a Azazel. La cabra que llevaba los pecados del pueblo era arrojada al desierto y se convertía en "chivo expiatorio". Éste es el origen de la cabra que aún hoy en día se usa en ceremonias de logias, tal como solía hacerse en Egipto, donde anualmente se la sacrificaba a un Dios.
Los demonios de la humanidad son muchos, y sus orígenes muy diversos. La celebración del ritual Satánico no adopta la invocación de demonios; esta práctica sólo es seguida por aquellos que temen las fuerzas que ellos mismos conjuran.
Supuestamente, los demonios son espíritus malévolos cuyos atributos conducen a la degradación de las personas o eventos con los que tienen contacto. La palabra griega demon denominaba a un espíritu guardián o fuente de inspiración; para asegurarse, los teólogos inventarían posteriormente legión tras legión de éstos heraldos de —malvada— inspiración.
Un indicio de la cobardía de los "magos" de la Vía de la Mano Derecha es la práctica de invocar un demonio en particular (el cual, supuestamente, sería un sirviente del diablo) para hacer lo que el mago le ordenase. El supuesto es que el demonio, no siendo más que un lacayo del diablo, es más fácil de controlar. La tradición Ocultista postula que sólo un hechiceros formidablemente "protegidos" o bien dementemente temerario, intentaría invocar al Diablo en persona.
El Satanista no llama furtivamente a éstos diablos "menores", sino que invoca abiertamente aquellos que conforman ése ejército infernal de duradero ultraje —¡los Diablos en persona!
Como podría esperarse, los teólogos han catalogado algunos de los nombres de diablos en sus listas de demonios, pero el registro que sigue a continuación contiene los nombres usados más eficazmente en el ritual satánico. Estos son los nombres y orígenes de los Dioses y Diosas invocados, que conforman gran parte de los moradores del Palacio Real del Infierno.

“LOS CUATRO PRÍNCIPES DE LA CORONA DEL INFIERNO”

SATÁN—(Hebreo) adversario, opositor, acusador, Señor del Fuego, el infierno, el sur
LUCIFER—(Romano) portador de luz, iluminación, el aire, estrella matutina, el este
BELIAL—(Hebreo) sin amo, sustento de la tierra, independencia, el norte
LEVIATÁN—(Hebreo) la serpiente que emerge de las profunidades, el mar, el oeste
Los diablos de las religiones antiguas siempre han tenido, al menos en parte, características animales, evidencia de la necesidad constante que tiene el hombre de negar que él también es un animal, porque el reconocerlo sería como asestarle un poderoso golpe a su ego empobrecido.

El cerdo fue despreciado por los Judíos y por los Egipcios. Simbolizaba a los dioses Osiris, Freya, Adonis, Perséfone, Atis y Démeter, y era sacrificado a Osiris y a la Luna. Pero con el tiempo, fue degradado hasta convertirse en un diablo. Los Fenicios adoraban un dios mosca, Baal, del cual se deriva el demonio Belcebú. Tanto Baal como Belcebú se identificaban con el escarabajo de los Egipcios, que parecía revivir por sí mismo, de la misma manera que el ave mítica, el fénix, se levantaba de sus propias cenizas. Debido a su contacto con los Persas, los antiguos Judíos creían que las dos grandes fuerzas en el mundo eran Ahura-Mazda, el dios del fuego, la luz, la vida y la bondad; y Arimán, la serpiente, el dios de la oscuridad, la destrucción, la muerte y el mal. Éstos ejemplos, al igual que muchos otros, no sólo representan a los diablos del hombre como animales, sino que también muestran su necesidad de sacrificar sus dioses-animales originales, y equipararlos a sus diablos.
Durante la época de la Reforma, en el s. XIV, un alquimista, el Dr. Johann Faustus descubrió un método para invocar un demonio —Mefistófeles— del Infierno y hacer un pacto con él. Firmó un contrato con sangre para dar su alma a Mefistófeles a cambio de la sensación de juventud, y volviose joven de una vez. Cuando llegó para Fausto la hora de su muerte, éste se retiró a sus aposentos, y voló en pedazos junto a su laboratorio. Ésta historia es una protesta de la época (s. XVI) contra la ciencia, la química y la magia.
No es necesario vender tu alma al Diablo o hacer un pacto con Satán para convertirte en Satanista. Ésta treta fue urdida por el Cristianismo para aterrorizar a la gente, de modo que no escaparan del redil. Con dedos acusadores y manos temblorosas, le enseñaban a sus seguidores que si cedían a las tentaciones de Satán, y vivían su vida según sus preferencias naturales, tendrían que pagar por sus placeres pecaminosos entregando sus almas a Satán y sufriendo por toda la eternidad en el Infierno. Se les indujo a creer que el pasaporte a la vida eterna era un alma pura.
Píos profetas le han enseñado al hombre a temerle a Satán. ¿Pero qué hay de términos como "temeroso de Dios"? Si Dios es tan misericordioso, ¿por qué la gente ha de temerle? ¿Hemos de creer que no hay a dónde escapar de dicho temor? Si has de temerle a Dios, ¿por qué no ser "temerosos de Satán" y tener la diversión que te niega el ser "temeroso de Dios"? Sin ese temor, los religiosos no habrían tenido con qué esgrimir poder sobre sus seguidores.
La Diosa Teutona de los muertos e hija de Loki se llamaba Hel, diosa pagana de castigo y tortura. Cuando se transcribieron los libros del Antiguo Testamento, le sería añadida una "L". Los profetas que escribieron la Biblia no conocían la palabra "Hell"; utilizaban el vocablo Hebreo Sheol y el vocablo griego Hades, que significaba ‘sepulcro’, así como el griego Tartaros que era la morada de los ángeles caídos, el inframundo (bajo la tierra), y Gehenna, el cual era un valle cercano a Jerusalén donde reinaba Moloc, y que a la vez era donde se tiraba y quemaba la basura de la ciudad. Fue de allí de donde la Iglesia Cristiana desarrolló la idea del "fuego y azufre" del Infierno.
El Infierno Protestante y el Infierno Católico son lugares de castigo eterno; sin embargo, los Católicos también creen que existe un "Purgatorio" donde todas las almas van durante un tiempo, y un "Limbo" donde van las almas sin bautizar. El Infierno Budista está dividido en ocho secciones, de los cuales son expiables las primeras siete. La descripción eclesiástica del Infierno es la de un lugar horrible de fuego y tormento; en el Infierno de Dante, y en los climas nórdicos, se creía que era una región fría y helada, como un refrigerador gigante.

(Aún con todas sus amenazas de condenación eterna y almas rostizadas, los misioneros Cristianos se han topado con algunos que no eran tan rápidos para tragarse sus boberías. Al igual que la belleza, el dolor y el placer están en el ojo de quien observa. Así pues, cuando los misioneros se aventuraron a Alaska y advirtieron a los Esquimales de los horrores del Infierno y del lago de fuego que esperaba a todos los transgresores, preguntaron ansiosamente: "¿Y cómo llegamos allá?"!)
La mayoría de Satanistas no aceptan a Satán como un ser antropomorfo con pezuñas hendidas, cuernos y cola terminada en punta. Simplemente representa una fuerza de la naturaleza: los poderes de la oscuridad, que se les llama así porque ninguna religión ha sacado esos poderes de la oscuridad. Ni la ciencia ha sido capaz de dar un término técnico a esta fuerza. Es una reserva sin explotar, que muy pocas personas pueden utilizar, ya que carecen de la capacidad para utilizar una herramienta sin analizar e identificar previamente todos los mecanismos que la hacen funcionar. Es esta necesidad constante de analizar, lo que impide que la mayoría de la gente logre beneficiarse de esa polifacética llave a lo desconocido —a la cual el Satanista prefiere llamar "Satán".
Satán, como un dios, semidiós, salvador personal, o como quieras llamarle, fue inventado por los formuladores de toda religión sobre la faz de la Tierra con un único propósito —controlar las actividades y situaciones supuestamente reprobables del hombre aquí en la Tierra. En consecuencia, cualquier cosa que llevara a la gratificación física o mental fue definido como "mala", asegurando así toda una vida de culpa injustificada para todos!
De modo que, si nos han llamado "malos", malos somos —¡y qué! ¡La Edad Satánica está sobre nosotros! ¿Por qué no aprovecharse de ello, y VIVIR?
“LA MISA NEGRA”

Ningún elemento ha sido asociado asociado con el Satanismo tanto como la misa negra. El decir que la más blasfema de todas las ceremonias religiosas no es mas que una invención literaria es, de hecho, una afirmación que necesita evaluarse —pero nada podría ser mas cierto.
El concepto popular de la misa negra es el siguiente: Un sacerdote excomulgado se halla ante un altar que consiste en una mujer desnuda, sus piernas abiertas de par en par y su vagina expuesta, sosteniendo con cada uno de sus puños cerrados una vela negra hecha de la grasa de niños sin bautizar y reposando sobre su vientre un cáliz que contiene la orina (o la sangre) de una prostituta. Sobre el altar cuelga una cruz invertida, y hostias triangulares hechas de pan quemado o de nabo ahumado son bendecidas metódicamente a medida que el sacerdote las unge obedientemente deslizándolas dentro y fuera de los genitales de la mujer que sirve de altar. A continuación, se nos dice, se hace una invocación a Satán y a varios demonios, seguida por una cantidad impresionante de oraciones o salmos cantados al revés o repletos de obscenidades intercaladas... todo ello realizado dentro de los confines de un pentagrama "protector" trazado en el suelo. Si el Diablo aparece, lo hace invariablemente bajo la forma de un hombre bastante deseoso que sobre sus hombros porta la cabeza de un chivo negro. A continuación sigue un popurri de flagelaciones, quema de libros de oración, cunnilingus, felaciones, y besuqueo general de cuartos traseros —todo hecho teniendo como trasfondo recitaciones obscenos de la Sagrada Biblia y expectoraciones continuas bastante audibles sobre la cruz! Si durante el ritual puede sacrificarse un bebé, tanto mejor; porque como todo el mundo sabe, éste es el deporte favorito del Satanista!
Si esto suena repugnante, entonces es fácil entender el éxito que tuvieron los reportes sobre misas negras en mantener a los fieles devotos en el seno de la iglesia. Ninguna persona "decente", al enterarse de tales blasfemias, podría dejar de tomar partido por los inquisidores. Los propagandistas de la iglesia hicieron bien su trabajo, informando al público a su debido tiempo de las herejías y actos horrendos de los paganos, cátaros, bogomilos, templarios y muchos otros quienes, debido a sus filosofías dualistas y su —a veces— lógica Satánica, tenían que ser erradicados.
Las historias de niños sin bautizar que eran robados por Satanistas para utilizarlos en su misa no sólo fueron métodos de propaganda bastante efectivos, sino que también proveyeron a la Iglesia de una fuente constante de ingresos, mediante contribuciones de los feligreses por concepto de bautismos, cuando las preocupadas familias corrían a bautizar sus hijos para que no se los llevaran. Ninguna madre cristiana, al escuchar de los diabólicos secuestros, se abstendría de bautizar a sus hijos, y mientras más rápido, mejor.
Otra faceta de la naturaleza del hombre quedaba patente en el hecho que el escritor o artista de pensamientos lascivos podía ejercitar sus preferencias más obscenas al retratar las actividades de los herejes. El censor que vigila toda la pornografía para saber de qué tiene que advertir y proteger a otros es el equivalente moderno del cronista medieval de los actos obscenos de los Satanistas (y por supuesto, sus equivalentes periodísticas modernas). Se cree que la más completa biblioteca de pornografía del mundo ¡es propiedad del Vaticano!
El besar el trasero del Diablo durante la misa negra tradicional es fácilmente reconocible como el antecesor del término moderno utilizado para describir a quien obtiene algún beneficio material halagando el ego de otro. Como todas las ceremonias Satánicas se realizaban teniendo como objetivo cosas reales y materiales, el oscularum infame, (o beso de la vergüenza) era considerado un requisito simbólico para el éxito terrenal, más que espiritual.
La creencia popular es que siempre se ha llamado misa negra a la ceremonia o servicio Satánico. Una misa negra no es la ceremonia mágica practicada por Satanistas. El Satanista sólo hará uso de una misa negra como una forma de psicodrama. Además, una misa negra no implica necesariamente que quienes la lleven a cabo sean Satanistas. Una misa negra es básicamente una parodia del servicio religioso de la Iglesia Católica Romana, pero puede ser aplicada libremente como sátira a cualquier ceremonia religiosa.
Para el Satanista, la misa negra, en su blasfemia de ritos ortodoxos, no es más que una redundancia. Los servicios de todas las religiones establecidas son en realidad parodias de antiguos rituales celebrados antaño por los adoradores de la tierra y la carne. En un intento de desexualizar y deshumanizar las creencias paganas, los responsables de las creencias espirituales posteriores encubrieron el significado verdadero que había tras los rituales bajo blandos eufemismos que hoy se tienen por "misa verdadera". Aún si el Satanista fuera a pasársela celebrando una misa negra cada noche, no sería una parodia más grave que la del piadoso feligrés que asiste compulsivamente a su propia "misa negra" —su burla de los honestos y emotivos ritos de la antigüedad pagana.
Cualquier ceremonia considerada una misa negra debe ser ofensivo, indecente y ultrajante, ya que esta parece ser la medida de su éxito. En la Edad Media, blasfemar contra la santa iglesia era algo indecente. Sin embargo, la Iglesia no presenta hoy en día la imponente imagen que tenía durante la Inquisición. La misa negra tradicional ya no es el espectáculo ultrajante que una vez fue para el diletante o sacerdote excomulgado. Si el Satanista desea crear un ritual con propósitos de psicodrama para blasfemar una institución aceptada, será cuidadoso al escoger una a la que no esté de moda parodiar. De esta manera, estará parándose sobre una vaca sagrada.

Hoy en día, una misa negra consistiría en blasfemar temas tan "sagrados" como el misticismo oriental, la psiquiatría, el movimiento psicodélico, el neoliberalismo, etc. Se defendería el patriotismo, las drogas y sus gurús serían vapuleados, se deificaría a los militantes aculturales, y podría dársele un empujón Satánico a la decadencia de las teologías eclesiásticas.
El magus Satánico siempre ha sido el catalizador de la dicotomía necesaria para modelar las creencias populares, y en este caso una ceremonia de la misma naturaleza que una misa negra puede servir para un propósito mágico de largo alcance.
En el año 1666, ocurrieron en Francia ciertos acontecimientos bastantes interesantes. Al fallecer François Mansart, el arquitecto del trapezoide, cuya teoría geométrica se convertiría en el prototipo de la casa encantada, se construía, según sus planos, el Palacio de Versalles. La última de las glamorosas sacerdotisas de Satán, Jeanne-Marie Bouvier (Madame Guyon) iba a ser superada por una astuta, oportunista e implacable mujer de negocios llamada Catherine Deshayes, también conocida como LaVoisin. Aquí había una cosmetóloga que, mientras practicaba abortos y vendía los más efectivos venenos a damas deseosas de librarse de sus maridos o amantes, encontró en los espeluznantes relatos de las "messes noir" una genial idea capitalizadora.
Seria correcto decir que 1666 fue el año de la primera misa negra "comercial". En la región al sur de St. Denis, conocida hoy como LaGarenne, LaVoisin compró una inmensa mansión flanqueada por altos muros, adecuándola con despensas, celdas, laboratorios y... una capilla. Para la realeza y otros diletantes menores, pronto sería de rigueur asistir y participar en el mismo tipo de servicio previamente mencionado en este capitulo. El fraude organizado perpetrado en éstas ceremonias ha quedado marcado en la historia de manera indeleble como la "verdadera misa negra".
Cuando LaVoisin fue arrestada el 13 de Marzo de 1679 (en la Iglesia de Nuestra Señora de las Buenas Nuevas, para más señas) la suerte estaba echada. Las actividades degradadas de LaVoisin habían sofocado la majestad del Satanismo para mucho rato.
La siguiente moda del "Satanismo por juego y diversión" apareció en Inglaterra a mediados del siglo XVIII en la forma de la Orden de los Franciscanos de Medmanham de Sir Francis Dashwood, conocido popularmente como el Club del Fuego del Infierno o Hell-Fire Club. Mientras eliminaba la sangre y las velas hechas de grasa de niño de las misas del siglo anterior, Sir Francis se las arregló para conducir rituales repletos de buena y pícara diversión, y ciertamente proveyó a muchas de las luminarias de la época con una variante inofensiva y colorida de psicodrama. Una actividad palalela bastante interesante de Sir Francis, que nos puede dar una idea del ambiente y calidad del Club del Fuego del Infierno, era el llamado Club Dilettante, del cual Sir Francis era fundador.
Sería el siglo XIX el que trajo consigo un encubrimiento del Satanismo, llevado a cabo por los débiles intentos de magos "blancos" tratando de practicar magia "negra". Este fue un período muy paradójico para el Satanismo, con escritores tales como Baudelaire y Huysemans quienes, a pesar de su obsesión aparente con el mal, parecían buenas personas. A ojos del público, el Diablo desarrolló su personalidad Luciferina, y evolucionó gradualmente hasta convertirse en un caballero de salón. Esta fue la era de los "expertos" en las artes negras, tales como Eliphas Levi e innumerables médiums quienes, con sus espíritus y demonios cuidadosamente amarrados, lograron atar las mentes de muchas personas que hasta el día de hoy se llaman a sí mismos ¡parapsicólogos!.
En cuanto al Satanismo, lo más cercano que hubo fueron los ritos neopaganos llevados a cabo por la Orden Hermética del Alba de Oro (Hermetic Order of the Golden Dawn) y después por dos órdenes fundadas por Aleister Crowley, la Orden de la Estrella Plateada (A.·. A.·. —Astrum Argentuum) y la Orden de los Templarios Orientales (O.T.O.) quienes, a pesar de que el mismo Crowley se identificaba como la Bestia del Apocalipsis, niegan paranoicamente hasta el día de hoy cualquier conexión con el Satanismo.. Aparte de alguna que otra poesía más bien agradable y un conjunto de parafernalia mágica, cuando no se dedicaba a escalar montañas, Crowley pasaba la mayor parte de su tiempo como un posudo por excelencia, y que trabajaba horas extras para ser lo más malo posible. Al igual que su contemporáneo, el Reverendo Montague Summers, Crowley pasó gran parte de su vida con su lengua metida entre la boca, pero sus seguidores hasta el día de hoy parece que de alguna manera son capaces de leer significados esotéricos en cada una de sus palabras.
Paralelamente con estas sociedades, estaban los clubes de sexo que utilizaban al Satanismo como un gancho —costumbre que persiste hasta la fecha, y por lo cual deberían estar agradecidos los reporteros de periódicos baratos y amarillistas.
Parece que la misa negra evolucionó de una invención literaria de la Iglesia, a una manera depravada de ganar dinero, a ser un psicodrama para diletantes e iconoclastas, convirtiéndose luego en un as bajo la manga para los medios de comunicación populares... si ésto es así, ¿cómo es que encaja en la verdadera naturaleza del satanismo —y quién practicaba la magia satánica en los años anteriores a 1666?
La respuesta a este acertijo yace en otro. ¿Está la persona que generalmente es considerada como Satanista, practicando el Satanismo en su verdadero significado, o lo hace desde el punto de vista tomado por los fabricantes de opiniones de la persuasión celestial? Siempre se ha dicho, y de justa manera, que todos los libros escritos sobre el diablo han sido escritos por los agentes de dios. Por consiguiente, es muy fácil entender cómo surgió cierta especie de adoradores del diablo, a través de las invenciones de los teólogos. Este personaje "malo" no está necesariamente practicando Satanismo verdadero. Tampoco es la encarnación viviente del elemento de orgullo desenfrenado, o de majestad del ser, que el mundo postpagano dio a la definición clerical de lo que era malo. Por lo tanto, es el producto de una propaganda mucho más tardía y elaborada.
El pseudo-Satanista siempre se las ha arreglado para aparecer a lo largo de la historia moderna, con sus misas negras de distintos grados de blasfemia; pero el Satanista verdadero rara vez es reconocido como tal.
Sería una simplificación extrema el decir que todo hombre y mujer de éxito que hay en la tierra es, sin saberlo, un Satanista practicante; pero la sed de éxito terrenal y sus beneficios son argumentos suficientes para no contar con la aprobación de San Pedro. Si la entrada de un rico al cielo es algo tan difícil como el intento del camello de pasar por el ojo de una aguja; si el amor por el dinero es la raíz de todo mal; entonces por lo menos debemos suponer que los hombres más poderosos sobre la tierra son los más satánicos. Esto se aplicaría también a banqueros, industriales, papas, poetas, dictadores, y cualquier vocero y mariscal de campo de las actividades del mundo.
Ocasionalmente, a través de varios "nexos", siempre se hallará que a los hombres y mujeres más enigmáticos de la historia se les ha acusado de haber "practicado" las artes negras. Estos, por su puesto, salen a la luz como los "hombres enigmáticos" de la historia. Nombres como Rasputin, Zaharoff, Cagliostro, Rosenberg y otros por el estilo son eslabones —o rastros por así decirlo—, del verdadero legado de Satán... un legado que trasciende cualquier diferencia étnica, racial y económica, lo mismo que trasciende ideologías temporales. No importa bajo qué nombre se le conozca, el Satanista siempre ha dominado la Tierra... y siempre lo hará.
Una cosa es segura: los parámetros, filosofías y prácticas expuestas en estas páginas son utilizadas por los humanos más autoconscientes y poderosos sobre la Tierra. En los pensamientos secretos de cada hombre y mujer aún motivados por mentes claras e inquietas, reside el potencial del satanista; como siempre ha sido. El signo de los cuernos aparecerá ante muchos, en lugar de a unos cuantos ; y el mago dará un paso al frente para ser reconocido.

“AMOR Y ODIO”
El Satanismo representa amabilidad con aquellos que se la merecen en lugar de amor desperdiciado en ingratos.
No puedes amar a todo el mundo; es ridículo pensar que puedes. Si amas a todo y a todos perderás tus poderes naturales de selección y acabarás siendo un pésimo juez de carácter y de calidad. Si algo es usado con demasiada libertad pierde su verdadera importancia. Por lo tanto, el Satanista cree que debes amar fuertemente y por completo a quienes merecen tu cariño, pero ¡nunca des la otra mejilla a tu enemigo!
El amor es una de las emociones más intensas sentidas por el hombre; otra es el odio. Obligándote a sentir amor indiscriminado es algo poco natural. Si tratas de amar a todo el mundo, lo único que consigues es disminuir tus sentimientos hacia quienes merecen tu amor. El odio reprimido puede causar muchas enfermedades físicos y emocionales. Al aprender cómo descargar tu odio y dirigirlo a quienes se lo merecen, te limpias a ti mismo de todas ésas emociones malignas y no necesitarás descargar tu odio reprimido sobre tus seres queridos.
Nunca ha existido un gran movimiento de "amor" en la historia de la humanidad que no haya terminado asesinando un incontable número de personas —¡debemos suponer que era para demostrar cuánto las amaban! ¡Todo hipócrita que ha caminado sobre la faz de la Tierra ha tenido sus bolsillos rebosantes de amor!
Todo religioso farisaico asegura amar a sus enemigos; aún cuando es atacado se consuela a sí mismo pensando "Dios los castigará". En lugar de admitir que son capaces de odiar a sus enemigos y tratarlos de la forma que se merecen, dicen: "Bueno, pero por la gracia de Dios, voy a rezar por ellos". ¿Por que habríamos de humillarnos y rebajarnos a nosotros mismos al sacar una comparación tan incorrecta?
Se ha pensado que el Satanismo es sinónimo de crueldad y brutalidad. Esto se debe únicamente a que la gente tiene miedo de enfrentar la verdad —y la verdad es que el ser humano no es tan benigno ni amoroso. Sólo porque el Satanista admite que el ser humano es capaz tanto de amar como lo es de odiar, es considerado odioso. Al contrario, como es capaz de dar rienda suelta a su odio a través de una expresión ritualizada, es mucho más capaz de amar —con el más profundo amor. Al reconocer y admitir honestamente tanto el amor como el odio que siente, no confundirá una emoción con la otra. Si no eres capaz de experimentar una de éstas dos emociones, no podrás experimentar la otra completamente.
“EL INFIERNO, EL DIABLO Y CÓMOVENDER TU ALMA”

Satán ha sido, con toda seguridad, el mejor amigo que la Iglesia jamás haya tenido, ya que él la ha mantenido en el negocio todos estos años. La falsa doctrina del Infierno y del Diablo ha permitido a las Iglesias protestantes y católicas prosperar durante demasiado tiempo. Sin un diablo al cual acusar, los religiosos de la Vía de la Mano Derecha, no tendrían con qué amenazar y amedrentar a sus seguidores. A guisa de advertencia, dicen. "Satán te guía a la tentación"; "Satán es el príncipe del mal"; "Satán es maligno, cruel, brutal". "Si cedes a las tentaciones del diablo, seguramente sufrirás condenación eterna y te asarás en el Infierno".
El significado semántico de Satán es el de "adversario" u "oposición" o el de "acusador". La misma palabra "diablo" viene del hindú devi que significa "dios". Satán representa oposición a todo las religiones que sirven para frustrar y condenar al hombre por sus instintos naturales. Le ha sido dado el papel de malo simplemente porque representa los aspectos carnales, terrenales, y mundanos de vida. Satán, demonio por excelencia del Mundo Occidental, era originalmente un ángel cuyo deber era informar a Dios de los delitos e iniquidades humanas. No fue hasta el siglo XIV que empezó a ser representado como una deidad maligna que era parte hombre y parte animal, con cuernos y pezuñas de cabra. Antes que el Cristianismo le diera los nombres de Satán, Lucifer, etc., la parte carnal de la naturaleza humana era regida por el dios entonces conocido como Dionisios, o Pan, representado por los griegos como un sátiro o fauno. En sus orígenes, Pan era el "bueno" y simbolizaba la fertilidad y fecundidad. Siempre que una nación asume una nueva forma de gobierno, los héroes del pasado se convierten en los villanos del presente. Lo mismo sucede con la religión. Los primeros Cristianos creían que las deidades Paganas eran demonios, y acudir a ellos era utilizar "magia negra". A los milagrosos eventos celestiales los llamaban "magia blanca"; ésta era la única diferencia entre los dos. Los viejos dioses no murieron; cayeron al Infierno y se convirtieron en demonios. El coco, los duendes, o espíritus "salvajes" empleados para asustar a los niños se derivan de varias creencias eslavas sobre espíritus que habitaban en pantanos. La raíz eslava "Bog" significa "Dios" lo mismo que la palabra hindú Bhaga, que significa "dios". Muchos placeres reverenciados antes del advenimiento del Cristianismo fueron condenados por la nueva religión. ¡Se necesitó muy poco para transformar los cuernos y pezuñas de Pan en un demonio más convincente! Los atributos de Pan pudieron transformarse fácilmente en los pecados con-castigo-incluido, y así quedaba complta la metamorfosis. La asociación de la cabra con el Diablo se halla en la Biblia Cristiana. El día más sagrado del año, el Día de la Expiación, era celebrado cargando de pecados a dos cabras "sin mácula", una como ofrenda al Señor, y una a Azazel. La cabra que llevaba los pecados del pueblo era arrojada al desierto y se convertía en "chivo expiatorio". Éste es el origen de la cabra que aún hoy en día se usa en ceremonias de logias, tal como solía hacerse en Egipto, donde anualmente se la sacrificaba a un Dios. Los demonios de la humanidad son muchos, y sus orígenes muy diversos. La celebración del ritual Satánico no adopta la invocación de demonios; esta práctica sólo es seguida por aquellos que temen las fuerzas que ellos mismos conjuran. Supuestamente, los demonios son espíritus malévolos cuyos atributos conducen a la degradación de las personas o eventos con los que tienen contacto. La palabra griega demon denominaba a un espíritu guardián o fuente de inspiración; para asegurarse, los teólogos inventarían posteriormente legión tras legión de éstos heraldos de —malvada— inspiración.Un indicio de la cobardía de los "magos" de la Vía de la Mano Derecha es la práctica de invocar un demonio en particular (el cual, supuestamente, sería un sirviente del diablo) para hacer lo que el mago le ordenase. El supuesto es que el demonio, no siendo más que un lacayo del diablo, es más fácil de controlar. La tradición Ocultista postula que sólo un hechiceros formidablemente "protegidos" o bien dementemente temerario, intentaría invocar al Diablo en persona. El Satanista no llama furtivamente a éstos diablos "menores", sino que invoca abiertamente aquellos que conforman ése ejército infernal de duradero ultraje —¡los Diablos en persona!Como podría esperarse, los teólogos han catalogado algunos de los nombres de diablos en sus listas de demonios, pero el registro que sigue a continuación contiene los nombres usados más eficazmente en el ritual satánico. Estos son los nombres y orígenes de los Dioses y Diosas invocados, que conforman gran parte de los moradores del Palacio Real del Infierno.

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NO TODOS LOS VAMPIROS CHUPAN SANGRE”
El SATANISMO representa responsabilidad para el responsable, en lugar de preocuparse por vampiros psíquicos.
Mucha gente que anda por el mundo practica el fino arte de hacer que otros se sientan responsables y hasta en deuda con ellos sin causa alguna. El Satanismo reconoce a estas alimañas por lo que son realmente. Los vampiros psíquicos son personas que privan a otros de su energía vital. Este tipo de persona puede hallarse en todos los niveles de la sociedad. No sirven para nada útil en nuestras vidas, y no son ni objetos de amor ni amigos verdaderos. Sin embargo, nos sentimos responsables por el vampiro psíquico sin saber por qué.
Si crees que puedes ser la víctima de tal persona, hay unas cuantas reglas muy sencillas que te ayudarán a tomar una decisión. ¿Hay una persona que llames o visites frecuentemente —aunque realmente no quieras hacerlo— porque sabes que te sentirás culpable si no lo haces? O bien, ¿te encuentras haciendo favores constantemente para alguien que no te lo pide de frente, sino que te lo insinúa? La mayoría de las veces el vampiro psíquico utilizará psicología inversa diciendo "¡Oh, no podría pedirte que hicieras esto!" –y tú, en respuesta, insistirás en hacerlo. El vampiro psíquico nunca pide algo de ti. Eso sería demasiado osado y presuntuoso. Simplemente dejan que sus deseos sean conocidos de maneras sutiles que evitarán que se les considere una plaga. Ellos "nunca pensarían en imponerte algo" y siempre estarán felices y dispuestos a aceptar voluntariamente lo que les des, sin la menor queja —aparentemente.
Sus pecados no son de hecho, sino de omisión. No es lo que dicen, sino lo que no dicen, lo que hace que te sientas responsable por ellos. Son muy cuidadosos como para hacerte una exigencia, porque saben que te ofendería, y tendrías una razón tangible y legítima para negárselas.
Un gran porcentaje de estas personas tienen "atributos" especiales que hacen que el depender de ti sea más factible y mucho más efectivo. Muchos vampiros psíquicos son inválidos (o fingen serlo) o están "mental o emocionalmente trastornados". Otros pueden fingir ignorancia o incompetencia para que tú, por lástima —o la mayoría de las veces, por desesperación— hagas las cosas por ellos.
Una manera tradicional de desterrar un demonio o un elemental es reconocerlo por lo que es, y exorcizarlo. El reconocer estos demonios contemporáneos y sus métodos, es el único antídoto para el efecto devastador que poseen sobre ti.
La mayoría de las personas aceptan estos individuos pasivamente viciosos en su valor nominal solo porque nunca les han sido señaladas sus maniobras insidiosas. Se limitan a aceptar estas "pobres almas" por ser menos afortunadas que ellos, y sienten que deben ayudarlos de cualquier manera posible. Es un sentido equívoco de la responsabilidad (o un sentimiento infundado de culpa) ¡el que nutre al "altruismo" del cual se alimentan tales parásitos!
Al vampiro psíquico se le permite existir porque escoge inteligentemente como víctimas a personas conscientes y responsables —personas con gran dedicación a sus "obligaciones morales".
En algunos casos somos "vampirizados" por grupos de personas, al igual que por individuos. Toda organización que se dedique a recaudar fondos, sea ésta una fundación de caridad, un consejo de comunidad o asociación religiosa o fraternal, etc, seleccionan cuidadosamente a una persona que sea hábil en hacer sentir culpable a otros. El trabajo de esta persona es el de intimidarnos para que primero abramos nuestros corazones, y luego nuestra cartera, a quienes se van a beneficiar de su "buena voluntad" —sin mencionar que en muchos casos, no donan su tiempo desinteresadamente, sino que están recibiendo un jugoso salario por su "noble acción". Son maestros en jugar con la compasión de la gente responsable. Cuan a menudo vemos niños pequeños que han sido enviados por estos Fagínes santurrones para extraer sin dolor donaciones de la gente de buen corazón. ¿Quién puede resistirse al encanto y la inocencia de un niño?
Estas son, obviamente, personas que no son felices a menos que estén dando, pero la mayoría de nosotros no encaja en esta categoría. Desafortunadamente, la mayoría de las veces estamos haciendo cosas que la verdad no sentimos que se necesite que hagamos. Una persona consciente halla muy difícil el decidir entre la caridad voluntaria y la obligada. Querrá hacer lo que sea más justo y correcto, y lo más seguro es que halle desconcertante el hecho de tratar de decidir a quién debería ayudar y qué cantidad de ayuda se espera de él —legítimamente.
Cada persona debe decidir por sí misma cuáles son sus obligaciones para con sus amigos, familia y comunidad respectivas. Antes de donar tiempo y dinero a personas fuera de su círculo familiar y de amigos, debe decidir cuánto puede, sin privar de algo a sus seres queridos. Al considerar todo esto, debe de asegurarse que se incluirá a sí mismo entre sus seres queridos. Debe evaluar cuidadosamente la validez de la petición que se le hace, y la personalidad o motivos de quien le hace dicha petición. Para una persona resulta extremadamente difícil aprender a decir "no" cuando toda su vida ha dicho "sí". Pero a menos que quiera que se aprovechen de él constantemente, tiene que aprender a decir "no" cuando las circunstancias lo justifiquen. Si se los permites, los vampiros psíquicos se infiltrarán en tu vida gradualmente hasta que ya no tengas privacidad —y tu constante preocupación por ellos te irá dejando sin ambición alguna.
Un vampiro psíquico seleccionará siempre a una persona que esté relativamente satisfecha con su vida –una persona que esté felizmente casada, satisfecha con su trabajo, y que por lo general está bien adaptada al mundo que le rodea –para alimentarse de ella. El sólo hecho que un vampiro psíquico escoge a una persona feliz para hacerla su víctima demuestra que a él le faltan todas las cosas que tiene la otra persona; hará todo lo que pueda para provocar problemas y discordia entre su víctima y las personas a quienes más estima.
Por lo tanto, ten cuidado de cualquier persona que parezca no tener amigos de verdad y sin interés aparente en la vida (excepto tú). Lo más seguro es que te diga que es muy selectivo con sus amistades, o que no hace amigos fácilmente debido a que sus parámetros son muy altos a la hora de escoger amigos. (Para conseguir y conservar amigos, uno debe estar dispuesto a dar algo de sí mismo —cosa que el vampiro psíquico es incapaz de hacer). Pero se apresurará a añadir que tú llenas todos los requisitos y que verdaderamente eres una sobresaliente excepción sobre todo el género humano –que tú eres uno de los pocos que de son dignos de su amistad.

A menos que confundas amor desesperado (que es una cosa bastante egoísta) con vampirismo psíquico, hay que aclarar la enorme diferencia entre ambos. La única manera de determinar si estás siendo vampirizado es sopesar lo que le das a esa persona, y compararlo con lo que esa persona te da a cambio.
Puede que a veces te irriten las obligaciones que te impone un ser querido, un amigo cercano, o hasta tu jefe. Pero antes de que los consideres vampiros psíquicos, debes preguntarte a ti mismo "¿Qué estoy obteniendo a cambio?" Si tu pareja insiste en que la llames con frecuencia, y le pides que tenga en cuenta el tiempo que pasa lejos de ti, has de saber que esa es una situación de intercambio. O si un amigo tiene la costumbre de llamarte a pedirte favores en los momentos más inoportunos, pero igualmente dependes de ellos para dar prioridad a tus necesidades más inmediatas, considéralo como un intercambio favorable. Si tu jefe te pide que hagas un poco más de lo que normalmente se espera que hagas, pero en el futuro ignorará una tardanza ocasional o te dará tiempo libre cuando lo necesites, seguramente no tienes razón alguna para quejarte ni necesitas sentir que se está aprovechando de ti.
En cambio, estarás siendo vampirizado si te llaman incesantemente o esperan que hagas algún favor por alguien que, cuando necesites un favor, siempre resulta tener "otras ocupaciones más importantes".
Muchos vampiros psíquicos te darán cosas materiales con el propósito expreso de hacerte sentir que les debes algo a cambio, y de esta forma te atan a ellos. La diferencia entre tu dar, y el de ellos, es que tu forma de pagarles a cambio siempre ha de ser algo no-material. Quieren que te sientas obligado hacia ellos, estarían muy decepcionados y hasta resentidos si intentases compensarles con cosas materiales. En esencia, les habrás "vendido tu alma" y al no recordártelo, te recordarán constantemente que estás en deuda con ellos.
Siendo puramente Satánico, la única manera de tratar con un vampiro psíquico es "hacerte el tonto" y actuar como si fueran altruistas genuinos, y que realmente no esperan nada a cambio. Enséñales una lección al aceptar cortésmente lo que te dan, agradeciéndoles lo suficiente como para que se entere todo el mundo, ¡y luego te vas! De esta manera saldrás victorioso. ¿Qué podrán decir? Y cuando, inevitablemente, se espere de ti que retribuyas su "generosidad" (¡aquí viene lo difícil!) dices "NO" —pero, una vez más, ¡cortésmente! Cuando sientan que estás escapando de sus garras, pasarán dos cosas: Primero, actuarán "destrozados", esperando que tu antiguo sentimiento del deber y de compasión y de deber aflore nuevamente, y cuando (y si) nada sucediese, mostrarán su verdadera identidad y se mostrarán furiosos y vengativos.
Una vez que los tengas en éste punto, podrás hacer el papel de la parte "ofendida". Después de todo, no has hecho nada malo —simplemente tenías "otras obligaciones más urgentes" en el momento, y ya que no se esperaba nada a cambio de su obsequio, no debería haber resentimiento de parte de ellos.
Por lo general, el vampiro psíquico se dará cuenta que sus métodos han sido descubiertos y no presionará la situación. No seguirá desperdiciando su valioso tiempo contigo, sino que se moverá hacia la siguiente víctima indefensa.

Sin embargo, hay momentos en los que el vampiro psíquico no soltará su presa tan fácilmente, y hará todo lo que esté a su alcance para atormentarte. Para esto tendrán mucho tiempo disponible, ya que una vez rechazados, dejarán todo a un lado (es decir, lo poco que tengan) para dedicar cada momento de vigilia a planear la venganza a la que creen tener derecho. Por esta razón, lo mejor es, primero que todo, evitar una relación con este tipo de personas. Su "adulación" y dependencia de ti puede, al principio, ser muy halagadora, y sus obsequios materiales muy atractivos, pero una y otra vez terminarás pagando un precio bastante alto por ellos.
No desperdicies tu tiempo con personas que terminan destruyéndote; en vez de ello concéntrate en quienes apreciarán tu responsabilidad hacia ellos y, de la misma manera, ellos hacia ti.
Y si eres un vampiro psíquico —¡atiende este consejo! Cuídate del Satanista —¡está pronto y dispuesto a clavar gustoso la proverbial estaca en tu corazón!

SEXUALIDAD SATÁNICA”
A habido mucha controversia sobre los puntos de vista Satánicos sobre "el amor libre". A menudo se supone que la actividad sexual es el factor más importante de la religión Satánica, y que la disponibilidad de participar en orgías sexuales es un prerrequisito para convertirse en Satanista. ¡Nada podría estar más lejos de la verdad! De hecho, a aquellos oportunistas que no tienen mayor interés en el Satanismo que el de sus aspectos sexuales, se les recomienda enfáticamente que no acudan a él.
El Satanismo sí preconiza la libertad sexual, pero únicamente en el verdadero sentido de la palabra. En el concepto Satánico, el amor libre significa exactamente eso —libertad de ser fiel a una persona o de satisfacer tus deseos sexuales con tantas personas como creas necesario para satisfacer tus necesidades particulares.
El Satanismo no alienta la actividad orgiástica o el adulterio cuando se trata de gente que no podría hacer eso de manera natural. Para muchas personas, sería poco natural y perjudicial ser infiel a quien han escogido como pareja. Para otras, sería frustrante estar sometida sexualmente a una sola. Cada uno debe decidir por sí mismo qué forma de actividad sexual se adapta mejor a su personalidad. El forzarte a ti mismo a ser adúltero, o a tener pareja sexual cuando no estás casado sólo por querer probar a otros (o peor aún, probarte a ti mismo) que ya estás liberado de toda culpabilidad sexual, es tan erróneo —según los parámetros del Satanismo— como abstenerte de satisfacer tus deseos sexuales debido a sentimientos arraigados de culpa.
Muchos de quienes se preocupan constantemente por demostrar su emancipación de la culpa sexual, en realidad están atados por una esclavitud sexual aún mayor que quienes aceptan la actividad sexual como una parte natural de la vida y no hacen tanta alharaca de su libertad sexual. Por ejemplo es un hecho establecido que la ninfómana (la mujer de los sueños de todo hombre, y protagonista de toda novela erótica) no es libre sexualmente, sino que en realidad es frígida y va de hombre en hombre porque está tan inhibida que no es capaz de tener una descarga sexual satisfactoria.
Otra idea errónea es que la capacidad de tener actividad sexual grupal es un indicio de libertad sexual. Todos los grupos de sexo-libre tienen una cosa en común: No admiten actividad sexual fetichista o desviada.
De hecho, los ejemplos más reforzados de actividad sexual no-fetichista catalogados sutilmente como "sexo libre" tienen un formato en común. Cada uno de los participantes en la orgía se desviste, siguiendo el ejemplo de alguien, y fornican mecánicamente —siguiendo el ejemplo del líder. Ninguno de los participantes considera que su forma de sexo "emancipado" pueda ser vista como algo regimentado e infantil por quienes no son miembros, incapaces de igualar la uniformidad con la libertad.
El Satanista se da cuenta que si ha de ser un ‘experto en sexo’ (y estar libre por completo de la culpa sexual), no puede sentirse atacado por los supuestos ‘revolucionarios sexuales’ más de lo que puede sentirse atacado por la mojigatería de su sociedad culpabilizada. Los grupos de ‘libertad sexual’ no entienden el verdadero significado de la libertad sexual. A menos que la actividad sexual pueda expresarse a nivel individual, (lo cual incluye fetiches personales) no hay objeto en unirse a una organización de libertad sexual.
El Satanismo aprueba cualquier tipo de actividad sexual que tienda a satisfacer adecuadamente todos tus deseos individuales —ya sean heterosexuales, homosexuales, bisexuales e incluso asexuales, si lo prefieres. El Satanismo aprueba también cualquier fetichismo o desviación que enriquezca tu vida sexual, siempre que en ello no se vea inaplicado alguien que no desee tomar parte en ello.
El predominio de conductas desviadas y/o fetichistas en nuestra sociedad haría estremecer la imaginación de quienes aún son sexualmente ingenuos. Hay más variantes sexuales de las que puede percibir quien no está versado en materia sexual: el travestismo, el sadismo, el masoquismo, el exhibicionismo —por citar sólo algunas de las desviaciones más predominantes. Todo el mundo tiene alguna forma de fetiche, pero debido a que no perciben la preponderancia de la actividad fetichista en nuestra sociedad, creen que si se someten a sus anhelos "antinaturales", serán tomados por depravados.
Incluso el asexual tiene una desviación: su asexualidad. Es muchísimo más anorrnal tener una carencia de deseo sexual (a menos que se trate de un caso de enfermedad, de edad avanzada o de cualquier otra razón válida haya causado la disminución sexual) que ser sexualmente promiscuo. Sin embargo, si un satanista opta por elegir la sublimación sexual prefiriéndola a cualquier otra expresión sexual abierta, eso es asunto suyo. En muchos casos de sublimación sexual (o de asexualidad), cualquier intento por emanciparse sexualmente podría tener resultados devastadores para el asexual.
Los asexuales son invariablemente individuos que están sublimados sexualmente por sus empleos o por sus aficiones favoritas. Toda la energía e impulsos que normalmente estarían a la actividad sexual son canalizados hacia otros pasatiempos o hacia las ocupaciones que prefieran. Si una persona favorece otros intereses a la actividad sexual, es su derecho, y nadie tiene por qué a condenarla por ello. Sin embargo, esa persona debería por lo menos reconocer el hecho de que ello es una sublimación sexual.
Debido a la falta de oportunidades para expresarse, muchos deseos sexuales secretos no llegan jamás a trasponer el estado de la fantasía. El no descargarlos suele llevar a la compulsión y, por lo tanto, una gran cantidad de personas idean indetectables para dar rienda suelta a sus deseos. No por el hecho de que gran parte de la actividad fetichista no sea aparente exteriormente, quienes no son duchos en materia sexual han de engañarse pensando que tal actividad no existe. Para citar ejemplos de las ingeniosas técnicas utilizadas: El travestido masculino se dará gusto en su fetichismo llevando prendas interiores femeninas mientras se dedica a sus actividades cotidianas; o la mujer masoquista puede llevar una faja de goma varias tallas más pequeña que la suya, y de este modo estará todo el día en condiciones de obtener un placer de su incomodidad fetichista sin que nadie se aperciba de ello. Estas ilustraciones constituyen ejemplos mucho más suaves y prevalecientes que otros que podrían haberse dado.
El Satanismo alienta cualquier forma de expresión sexual que desees, siempre y cuando no perjudiques a nadie más. Para evitar confusiones, debemos aclarar la afirmación anterior. Al decir que no se debe perjudicar a nadie, no incluimos el daño no intencionado que pueda recaer sobre aquellas personas que, a causa de sus ansiedades concernientes a la moral sexual, puedan no estar de acuerdo con tus puntos de vista sobre el sexo. Naturalmente, deberías evitar el ofender a quienes signifiquen mucho para ti, y por ello me refiero a tus amigos y parientes más mojigatos. Sin embargo, si te esfuerzas sinceramente a evitar ofenderlos, y a pesar de tus esfuerzos ellos se dan cuenta accidentalmente, no es responsabilidad tuya, y por lo tanto no deberías sentir culpa alguna ya sea respecto a tus convicciones sexuales, como al hecho de que ellos se hayan ofendido debido a ésas convicciones. Si con tus actitudes sexuales temes constantemente ofender a los mojigatos, entonces no tiene sentido el intentar liberarte de la culpa sexual. Sin embargo, de nada sirve que hagas ostentación de tu permisividad.
La otra excepción a la regla hace referencia a la relación con los masoquistas. Un masoquista extrae placer de ser maltratado; en consecuencia, si se le niega al masoquista su placer a través del dolor, eso le hace sufrir tanto como el verdadero dolor físico hace sufrir al que no es masoquista. La historia del sádico auténticamente cruel ilustra bien la cuestión. El masoquista le dice al sádico: «golpéame». A lo cual el sádico despiadado responde: "¡NO!" Si una persona quiere ser maltratada y disfruta sufriendo, no hay razón alguna para no darle gusto en lo que acostumbra.
En el lenguaje popular, el término "sádico" describe a alguien que obtiene placer de la brutalidad indiscriminada. Sin embargo, un verdadero sádico es selectivo. De la amplia reserva de víctimas apropiadas, escoge cuidadosamente, y se deleita dándoles a quienes gustan vivir en el dolor la satisfacción de sus deseos.

TIERRA”

“El Libro de Belial”

“EL DOMINIO DE LA TIERRA”

El atractivo más grande de la magia no reside en su aplicación, sino en sus recovecos esotéricos. El elemento de misterio que encierra la práctica de las artes negras ha sido creado, deliberadamente, o por ignorancia, por quienes muchas veces dicen ser expertos en tales asuntos. Si la distancia más corta entre dos puntos es una línea recta, los ocultistas establecidos harían el papel de constructores de laberintos. Los principios básicos de la magia ceremonial han sido relegados por mucho tiempo y reducidos a trozos infinitamente clasificados de misticismo escolástico, tanto así que los aspirantes a magos se convierten en la víctima del arte que ¡debería estar empleando él mismo! Puede hacerse un paralelo con el estudiante de psicología aplicada quien, aunque conoce todas las respuestas, no puede hacer amigos.
¿Qué beneficio puede tener el estudio de falsedades a menos que todo el mundo crea en tales falsedades? Muchos, por supuesto, creen en falsedades, sin embargo, actúan de acuerdo a las leyes naturales. Es sobre esta premisa en la que se basa la magia satánica. Esto es un abre bocas -un texto básico sobre magia materialista.
Belial significa "que no tiene amos", y simboliza la independencia verdadera, la autosuficiencia, y el triunfo personal. Belial representa el elemento de la tierra, y en esto se encontrará la magia, si se tienen ambos pies en la tierra –procedimientos mágicos verdaderos —no actitudes místicas vacías de razón objetiva. No sigas escarbando. ¡Aquí están los cimientos!



“TEORÍA Y PRÁCTICA DE LA MAGIA SATÁNICA”


(Definición y Propósito)
A definición de magia, tal como se utiliza en este libro, es: "El cambio de situaciones o eventos según la propia voluntad, los cuales, de otra manera, no podrían cambiarse." Esto deja un amplio espacio para la interpretación personal. Algunos dirán que las instrucciones y procedimientos no son más que psicología aplicada, o de hechos científicos, a los cuales se les da terminología "mágica" -hasta que se llega a un punto en el texto que "no se basa en ningún descubrimiento o hallazgo científico". Es por esta razón que no se ha hecho ningún intento de limitar las explicaciones a una nomenclatura dada. La magia no es científicamente explicable, pero hay que recordar que la ciencia siempre ha sido, de una u otra forma, considerada como magia.
No hay diferencia entre magia "blanca" y "negra", excepto dentro de la hipocresía, "rectitud", culpa y auto-engaño del mago "blanco" o "bueno". En la tradición religiosa clásica, la magia "blanca" se realiza con propósitos benévolos, altruistas y "buenos"; mientras que la magia "negra" se utiliza en beneficio propio, poder personal, y propósitos "malos". Nunca nadie en la Tierra realizó estudios de ocultismo, metafísica, yoga, y otros conceptos de 'luz blanca' sin tener como meta poder personal y auto-gratificación. Lo que sucede es que a unas personas les gusta usar ropa hecha con pieles, mientras que a otras les gusta la seda o el terciopelo. Lo que para una persona pueda ser placer, para otra será dolor, y lo mismo se aplica a los conceptos de "bien" y "mal". Todo practicante de magia o brujería está firmemente convencido de que está "haciendo lo correcto".
La Magia se divide en dos categorías, ritual o ceremonial, y no ritual o manipulaora. La magia ritual consiste en la realización de una ceremonia formal, que generalmente se lleva a cabo en una zona que se ha dispuesto para tal fin y en un momento específico. Su propósito principal es aislar y concentrar la energía adrenal (que de otra forma estaría disipada), y la energía emocional inducida en la persona, y convertirla en una fuerza transmitible dinámicamente. Es más un acto emocional que intelectual. Cualquier otra actividad intelectual debe llevarse a cabo antes de la ceremonia, no durante ella. Este tipo de magia es más conocida como "Magia Mayor".
La Magia No-Ritual, o magia manipuladora, a veces llamada "Magia Menor" consiste en las mañas y artimañas en situaciones diversas, que cuando se utilizan, pueden crear "cambios, de acuerdo a la propia voluntad". En tiempos antiguos, esto se le conocía como "glamour", "fascinación" o "mal de ojo".
La mayoría de las víctimas de los juicios contra brujas no eran brujas. La mayoría eran mujeres excéntricas, generalmente viejas, que o bien estaba seniles, o no se conformaban con los estándares de la sociedad. Otras eran mujeres excepcionalmente atractivas que eran solicitadas por personas en cargos de autoridad, y que no les correspondían, o daban sus favores a quienes no debían. Las brujas de verdad rara vez eran ejecutadas, o llevadas a juicio, ya que eran eficientes en el arte del encantamiento, y podían hechizar a los hombres y así salvar sus propias vidas. La mayoría de las brujas de verdad dormían con los inquisidores. Este es el origen de la palabra "glamour" El significado antiguo de "glamour" es brujería. El poder más importante de una bruja es su capacidad de utilizar su glamour. La palabra "fascinación" tiene un significado oculto.

Fascinación era el término utilizado para el "mal de ojo". Ya que hechizar con la mirada, es decir, fascinar, era echarle el "mal de ojo". Por esto, si una mujer tenía la capacidad de fascinar a un hombre, se le tenía por bruja.
El aprender a utilizar la APARIENCIA es una parte integral del entrenamiento de una bruja o brujo. Para manipular a una persona, debes ser capaz de atraerla y mantener su atención. Los tres métodos por los cuales se puede emplear la APARIENCIA son la utilización del sexo, el sentimiento o el asombro o perplejidad, o cualquier combinación entre los tres. Una bruja debe, honestamente, decidir en cuál categoría encaja. La primera categoría, la de sexo, es más que evidente. Si una mujer es atractiva, o sexualmente deseable, debe hacer todo lo que esté a su alcance para hacerse lo más tentadora posible, utilizando el sexo como su arma más efectiva. Una vez ha llamado la atención masculina, utilizando su atractivo sexual, es libre de manipularlo a su antojo. La segunda categoría es el sentimiento. Las mujeres mayores suelen ir en esta categoría. Por ejemplo, la "dulce anciana" que es nuestra vecina, y que a muchas personas podrá parecerles excéntrica, puede utilizar y aprovechar ciertas ventajas que le confiere su situación. La tercera categoría es la del asombro o perplejidad. En esta categoría iría la mujer que es de apariencia extraña y sin embargo espectacular. Haciendo que su apariencia trabaje a su favor, puede manipular a las personas por el solo hecho de su presencia intimidante, ya que puede llegar a temer las consecuencias si no hacen lo que ella les pide.
Muchas mujeres encajan en más de una de las categorías anteriores. Por ejemplo, la chica de apariencia frágil e inocente, pero que a la vez es muy sexy, combina sexo con sentimiento. O la "femme fatale" que combina su atractivo sexual con una apariencia "siniestra" combina sexo y asombro. Al evaluar cada categoría, una buena bruja sabrá en que categoría va, y utilizará sus atributos de manera apropiada.
Para ser un brujo de éxito, un hombre debe saber ubicarse en la categoría adecuada. Un hombre apuesto o sexualmente atractivo encajaría, naturalmente, en la primera categoría —"sexo". La segunda, o de "sentimiento" se ajusta más al hombre mayor que tiene una apariencia élfica, o de hechicero. El tierno abuelito también cabe en esta categoría. (¡los llamados "viejos verdes" están incluidos aquí!). El tercer tipo con apariencia 'diabólica' o 'siniestra'. Cada uno de estos hombres sabrá como dominar su atractivo y su apariencia para conseguir los fines que se propone.
La imaginería visual que se utiliza para la reacción emocional es ciertamente la parte más importante de la magia menor. Cualquiera que sea lo suficientemente tonto como para decir que "la apariencia no lo es todo" o que "la pinta no lo es todo" está más que engañado. La buena apariencia puede que no sea necesaria, pero la "apariencia" ¡sí que lo es!
El olor es otro factor manipulador en la magia menor. Recuerden: ¡los animales desconfían o rechazan cualquier cosa que no huela! Y aunque, como animales humanos que somos, neguemos de manera consciente nuestros juicios basados en este sentido, somos motivados de manera instantánea por nuestro sentido del olfato tal como cualquier otro animal que camine en cuatro patas. Si eres hombre, y deseas encantar a una mujer, deja que las secreciones naturales de tu cuerpo permeen el ambiente inmediatamente próximo a ti, y actúa de manera animalmente contraria a los standards de amabilidad y cortesía social que cargas a tus espaldas. Si tú, como mujer, deseas 'embrujar' a un hombre, no temas 'ofenderle' debido a que los aceites y fragancias naturales de tu carne no se hayan disipado, o que ese pequeño lugar entre tus muslos no está seco y estéril. Esos olores naturales son los estimulantes sexuales con los que la naturaleza, en su mágica sabiduría, nos ha dotado.

Las sensaciones y sentimientos estimulantes son esos olores que apelan a nuestros recuerdos y nuestra nostalgia. El conquistar a un hombre, por su estómago, ¡comienza por el arte de saber cocinar! Una bruja que utilice el "sentimiento" apelará a este recurso, ¡y encontrará que es el más útil de todos sus 'encantos'! No es tan risible el tener en cuenta la técnica del hombre que deseaba conquistar a una mujer que había sido alejada del lugar donde disfrutó de la alegría de la infancia, que resultó siendo una aldea de pescadores. El hombre, conocedor del arte de la magia menor, guardó durante poco tiempo un pescado en un bolsillo de sus pantalones, para después probar los frutos de la victoria, que la ternura suele otorgar.

“LOS TRES TIPOS
DE RITUAL SATÁNICO”

Hay tres tipos de ceremonias incorporados en la práctica de la Magia Satánica: Cada uno corresponde a una emoción humana básica. Al primero de éstos lo llamaremos ritual de sexo.
Un ritual de sexo es lo que se conoce comúnmente como 'hechizo de amor'. El propósito al realizar tal ritual es el de crear un deseo de parte de la persona a quien deseas, o invocar un compañero sexual para satisfacer tus deseos. Si no tienes en mente una persona específica o un tipo de persona como para causar un estímulo sexual lo suficientemente intenso de manera que culmine con un orgasmo, no tendrás éxito en tu ritual. La razón para esto es que si, por accidente, el ritual tiene éxito, ¿de qué ha de servirte si, debido a la falta de estímulo o deseo, no puedes tomar ventaja de dicha oportunidad? Por los motivos anteriores, es muy fácil confundir un encantamiento, con lanzar un conjuro para satisfacer tus deseos sexuales.
El encantar para auto-engrandecerse, cuando va acompañado de magia ceremonial, puede ir tanto en la categoría de ritual de compasión, como en la de destrucción, o posiblemente ambas. Si quieres o necesitas algo hasta el punto de sentir tristeza o angustia sin ello, y puede obtenerse mediante el uso del glamour y el encanto, sin hacerle daño a alguien más, entonces puede incorporarse a un ritual de compasión para incrementar tu poder. Si deseas encantar tenderle una trampa a una víctima propicia, para tus propios propósitos, lo adecuado es un ritual de destrucción. Estas fórmulas han de tenerse en cuenta, ya que el aplicar el tipo de ritual equivocado a un resultado deseado, puede llevarte a problemas muy complicados
Un buen ejemplo de esto es la chica que se ve asediada por un pretendiente demasiado insistente. Si ha hecho bien poco para alentarlo, lo que puede hacer es reconocerlo como el vampiro psíquico que es, y dejarle seguir interpretando su papel masoquista. Sin embargo, si ella lo ha encantado frívolamente, alentándole de todas las formas posibles, y se da cuenta que, muy a su pesar, se ve como su objeto de deseo sexual, no puede culpar a nadie más excepto a ella misma. Tales ejercicios sirven para levantar el ego, nacidos de una formación que niega el yo, que hace de estos ‘embrujos’ algo necesario. El Satanista tiene la fuerza suficiente para utilizar los encantamientos para su propia gratificación sexual, o para ganar poder o éxito de naturaleza específica.
El segundo tipo de ritual es de naturaleza compasiva. El ritual de compasión, o ‘sentimental,’ se realiza con el propósito de ayudar a otros, o de ayudarse a uno mismo. Salud, felicidad en el hogar, negocios, éxito material y destreza en los estudios, son unos cuantos ejemplos de las situaciones que puede abarcar un ritual de compasión. Puede decirse que esta forma de ceremonia podría clasificarse como caridad genuina, teniendo en mente que "la caridad comienza en casa."

La tercera fuerza motivacional es la de destrucción. Esta es una ceremonia utilizada para exteriorizar rabia, molestia, desdén, desprecio, o bien odio puro. También es conocido como hechizo, maldición, o agente destructor.
Una de las falacias más grandes sobre la práctica de la magia ritual, es la noción de que uno debe creer en los poderes de la magia para poder ser herido o destruido por ellos. Nada podría estar mas lejos de la verdad, ya que las víctimas más receptivas siempre han sido los que más se mofan de ella. La razón es terriblemente sencilla. Un miembro de una tribu, no civilizado, es el primero en acudir al médico brujo o chamán más cercano cuando siente que va a ser atacado por un enemigo. La amenaza y la presencia del daño es consciente en él, y la creencia en el poder de la maldición es tan fuerte que tomará cualquier precaución contra ella. De esta manera, por medio de la aplicación de magia simpática, contrarrestará cualquier hechizo que se le atraviese. El hombre cuida sus pasos, y no corre ningún riesgo.
Por otra parte, es el hombre "emancipado" o "ilustrado" para quien no hay lugar en su vida para tales "supersticiones", relegando a su inconsciente el miedo a la maldición, nutriéndola de manera que se convierta en una fuerza fenomenalmente destructiva que se multiplicará con cada desgracia que tenga el sujeto. Obviamente, está de mas decir que con cada retroceso o paso en falso que tenga, el no-creyente negará automáticamente cualquier relación con el conjuro, especialmente a sí mismo. Esta negación enfática consciente del potencial del conjuro es el mismo ingrediente que posibilitará su éxito, haciendo que el sujeto sea cada vez más proclive a tener accidentes. Muchas veces, la victima negará que su destino tenga cualquier influencia mágica, aún en el momento de expirar, -aunque el mago se halle completamente satisfecho, siempre y cuando obtenga el resultado deseado. Debe tenerse en cuenta que no importa si alguien le da o no importancia a tu "trabajo", siempre y cuando los resultados estén acordes con tu voluntad. Siempre existirá el super-lógico que explicará la conexión que hay entre la magia ritual y el resultado final como una 'coincidencia'.
Tanto si la magia se practica con propósitos constructivos o destructivos, el éxito de la operación depende de la receptividad de la persona que va a recibir la bendición o maldición, cualquiera que sea el caso. En el caso de un ritual de sexo o de compasión, resulta de gran ayuda si el recipiente tiene fe y cree en la magia, pero la victima de un hechizo o maldición es mucho más proclive a ser destruido ¡si NO cree en ella! Mientras el hombre conozca el significado del miedo, necesitará de medios y formas para defenderse. Nadie lo sabe todo, y mientras exista la capacidad de asombro, habrá fuerzas potencialmente peligrosas. Es éste miedo a lo desconocido, y la fascinación por lo desconocido, el que impulsa al hombre de lógica a elaborar sus explicaciones. Obviamente, el hombre de ciencia está motivado a descubrir con sus propios sentidos y su capacidad de asombro. Y sin embargo, qué triste que éste hombre que se considera a sí mismo ‘de lógica’ suele ser el último en reconocer la esencia de la magia ritual.
Si la fe y el fervor religiosos pueden hacer que aparezcan heridas sangrantes en el cuerpo, a semejanza de las que se supone fueron inflingidas a Cristo, se les llama "estigmas". Estas heridas aparecen como resultado de la compasión llevada a un extremo emocionalmente violento. ¿Por qué, entonces, hay dudas sobre los extremos destructivos que pueden lograr el miedo y el terror? Los llamados ‘demonios’ tienen el poder de destruir, y hacer daño en la piel, teóricamente, tanto como un puñado de clavos, desde hace tiempo oxidados, pueden crear un extático derrame de sangre en una persona que está convencida de que está clavada a la cruz del Calvario.
Por ende, nunca intentes convencer al escéptico sobre quién planeas lanzar una maldición. Deja que se burle. El enseñarle, disminuiría tus posibilidades de éxito. Escucha con complacencia mientras se ríe de tu magia, sabiendo que sus días están llenos de amargura. Si es lo suficientemente despreciable, ¡por Satán que hasta puede morirse —riéndose aún!

“UNAS PALABRAS DE ADVERTENCIA
A QUIENES PRACTICASEN ESTAS ARTE”

Respecto al Ritual de Deseo
Aprovéchate lo más que puedas de los hechizos y conjuros que den resultado; si eres un hombre, inserta en ella tu miembro erecto con deleite lascivo; si eres una mujer, abre tus piernas con ardiente anticipación Respecto al Ritual de Compasión Asegúrate que no te arrepentirás de la ayuda que vas a brindarle a otros, si el beneficio que han derecibirponeun obstáculo en tu camino. Sé agradecido con las cosas que te llegan como producto de la magia
Respecto al Ritual de Destrucción
Asegúrate que NO te importa si tu víctima sigue viviendo, o muere, antes de lanzar la maldición, y una vez hayas causado su destrucción, alégrate, en lugar de sentir remordimiento alguno
“OBSERVA ESTAS REGLAS — DE LO CONTRARIO, LO QUE DESEAS TERMINARÁ DAÑÁNDOTE, EN LUGAR DE AYUDARTE”

“LA CÁMARA RITUAL,
O CÁMARA DE
DESCOMPRESIÓN INTELECTUAL"

Una ceremonia mágica puede ser realizada por uno mismo o en grupo, pero primero deben aclararse las ventajas en cada caso.
Un ritual en grupo es ciertamente mucho más útil a la hora de reforzar la fe, y de incrementar la sensación de poder, que una ceremonia privada. La reunión de personas que se dedican a una filosofía común es bastante útil para renovar la confianza en el poder de la magia. La masificación y populachería de la religión es lo que la ha mantenido. Cuando la religión se convierte en una situación solitaria, se llega a una situación de auto-negación, que casi siempre suele tomarse como comportamiento anti-social.
Es por esta razón que el Satanista debería intentar buscar otras personas con quienes pueda realizar ese tipo de ceremonia.
En el caso de un hechizo producto de un ritual de destrucción, puede serle de ayuda al mago el hecho que su deseo se intensifique gracias a otros miembros del grupo. No hay nada en este tipo de ceremonia que pueda avergonzar a quienes dirigen un ritual de éste tipo, ya que la ira y la destrucción simbólica de la víctima son sus ingredientes principales.
Por otro lado, un ritual de compasión, que generalmente consiste en el derramamiento de lágrimas sin rastro alguno de vergüenza, o de un ritual de sexo, con el clímax masturbatorio y orgásmico correspondiente, será más eficiente si se realiza en privado.
En la cámara ritual no hay lugar para la autoconsciencia, a menos que la autoconsciencia misma sea parte integral del papel que se desempeñe en ese momento, y puede ser utilizada en beneficio propio; por ejemplo, la vergüenza que pueda sentir una mujer prudente que está haciendo las veces de altar y quien, muy a su pesar, sienta algún tipo de estímulo sexual.
Sin embargo, incluso en un ritual privado, las invocaciones preliminares y otros utensilios estándar deberían ser utilizados antes de que se dé lugar a las fantasías y otro tipo de "elementos" por parte de quien realiza el ritual. La parte 'formal' del ritual puede realizarse en el mismo recinto o cámara ritual en el que se lleve a cabo la parte 'personal' del mismo -o bien, la ceremonia formal en un lado y la personal en otro. El principio y fin del ritual se debe llevar a cabo en los confines de la cámara ritual, que contenga los distintos elementos simbólicos (altar, cáliz, etc).
El principio y final formalizados de la ceremonia actúan como un elemento anti-intelectual y dogmático, cuyo propósito es desasociar las actividades y el marco de referencia del mundo exterior de las que se lleven a cabo en la cámara ritual, donde debe actuarse como un todo con el ambiente circundante. Esta faceta de la ceremonia es más importante para personas de tipo intelectual, ya que necesita especialmente del efecto de "cámara de descompresión" que proveen los cantos, letanías, campanas, el gong, las velas, y demás elementos, antes que pueda poner toda su voluntad en beneficio propio, en la proyección y utilización de su imaginería.
La "cámara de descompresión intelectual" del Templo Satánico debe ser considerada como una escuela de entrenamiento para la ignorancia temporal, ¡cómo lo son TODOS los servicios religiosos! La diferencia es que el Satanista SABE que está practicando una forma de ignorancia ideada para poder expandir e incrementar su voluntad, mientras que otro religioso no lo sabe -o si lo sabe, lo practica auto-engañándose, lo que le impide reconocerla como tal. ¡Su ego está demasiado lleno de inoculaciones religiosas cómo para permitirse admitir tal tipo de ignorancia ideada!

“LOS INGREDIENTES UTILIZADOS
EN LA REALIZACIÓN DE LA MAGIA SATÁNICA”


A. Deseo
El primer ingrediente en la realización de un ritual satánico es el deseo; también conocido como motivación, tentación, o persuasión emocional. Si no deseas ningún resultado en particular, mejor no hagas nada.
No hay rituales de "prueba" o de "ensayo", y la única manera en la que un mago puede hacer "trucos" como mover objetos inanimados, es que tenga la fuerza emocional necesaria para hacerlo. Es verdad que el mago desea ganar poder impresionando a otros con sus actos de magia, debe tener una prueba tangible de su habilidad. Sin embargo, el concepto Satánico de magia, no comprende la auto-gratificación por medio de la destreza mágica.
El Satanista hace su ritual para asegurar el resultado de lo que desea, y no desperdicia su tiempo ni su fuerza de voluntad sobre algo tan insignificante como hacer caer un lápiz de una mesa, etc. a través de la aplicación de la magia. La cantidad de energía necesaria para hacer levitar una taza (genuinamente) sería la misma cantidad de energía para colocar esa idea en la mente de un grupo de personas al otro lado de la Tierra, y que a su vez, los motivará de acuerdo a tu voluntad. El Satanista sabe que aún si tienes éxito en levantar la taza de la mesa, se supondría que se utilizó algún tipo de truco. Por lo tanto, si el Satanista quiere hacer flotar objetos en el aire, utiliza cables, alambres, espejos, u otros artefactos y guarda sus fuerzas para su propio beneficio. Todos los mediums y místicos santurrones practican pura magia de escenario, con todas sus cajas y artefactos "secretos" y "sellados" y cualquier mago de feria puede duplicar los mismos efectos -aunque tal vez le falte los santurrones detalles "espirituales".
Un niño aprende que si quiere algo lo suficiente, su deseo se le hará realidad. Esto es de suma importancia. El querer algo implica un deseo, si tenemos en cuenta que la oración va acompañada por la ansiedad. Las escrituras han tergiversado el deseo en lujuria, codicia y avaricia. Sed como niños, y no oculten sus deseos, a menos que pierdan contacto con el primer ingrediente de la magia. ¡Id directos a la tentación, y apropiaos de todo lo que os tiente, siempre que podáis!


B. Sentido de la Oportunidad
Uno de los ingredientes más importantes en cualquier situación exitosa es saber calcular el momento. En la celebración de un ritual mágico, el saber calcular el momento y la hora adecuados puede significar en gran medida el éxito o fracaso de cada ritual. El momento adecuado para lanzar un conjuro o encantamiento, hechizo o maldición, es cuando tu objetivo se halla más receptivo y vulnerable. La receptividad a la voluntad del mago está más que asegurada cuando el receptor está tan pasivo como sea posible. No importa qué tanta fuerza de voluntad se tenga, se es más pasivo cuando se está dormido; por lo tanto, el mejor momento para lanzar tu energía mágica hacia tu objetivo es cuando éste duerma.
Hay ciertos períodos durante el sueño que son mejores que otros en cuanto que son más susceptibles a la influencia externa. Cuando una persona llega a su hogar, exhausta después de una dura jornada de trabajo, dormirá "como un lirón" hasta que su mente y su cuerpo hayan descansado. Este período de sueño profundo suele durar de cuatro a seis horas, después del cual comienza la etapa de "sueños", que dura de dos o tres horas, o hasta que la persona despierte. Es durante esta etapa que la mente se halla más susceptible a la influencia externa o inconsciente.
Supongamos que el mago desea lanzar un conjuro sobre una persona que normalmente se acuesta a las 11 de la noche y que se levanta a las 7 de la mañana. El momento más efectivo para realizar un ritual sería las 5 de la mañana, o dos horas antes que el receptor despierte.
Debo enfatizar que el mago debe hallarse al tope de su efectividad para poder realizar su ritual de la manera más efectiva posible, ya que es quien representa al "transmisor". Tradicionalmente, las brujas y hechiceros son gente de hábitos nocturnos, lo cual es lógico. ¡Qué mejor horario para vivir, para mandar y canalizar nuestros pensamientos, y dirigirlos contra nuestras víctimas indefensas! Si las personas estuvieran conscientes del tipo de pensamientos que llegan a su mente mientras duermen! El estado de sueño es el nacimiento de muchas de nuestras acciones futuras. Las ideas más brillantes se nos ocurren cuando recién despertamos, y la mente que retiene estos pensamientos de manera consciente, producirá mucho más. Pero las personas que se guían por pensamientos desordenados, terminarán en situaciones que atribuirán a la "voluntad de Dios", al "Destino", o a la casualidad.
Hay otros momentos durante la etapa de vigilia de una persona donde se está más vulnerable a la voluntad de un hechicero. Por ejemplo, en momentos de aburrimiento o de modorra, que son períodos fértiles de sugestión.
Si el objetivo de tu conjuro es una mujer, no olvides la importancia del ciclo menstrual. Si el hombre no se hallase engañado por la falacia de su desarrollo evolutivo, sabría, como lo sabe el resto de los animales, que es en ese período cuando la mujer se halla sexualmente más proclive, o mejor dicho "está en calor". Sin embargo, si bien el olfato del hombre es fácilmente estimulado por perfumes baratos, no está lo suficientemente entrenado para detectar tales esencias eróticas. Aún si estuviese dotado con tales poderes olfativos, lo más probable es que su objetivo haya "borrado su rastro" si utiliza dosis masivas de productos de perfumería, para cubrir el efluvio "ofensivo", o eliminar cualquier posibilidad de que lo detecten, gracias a la acción de potentes desodorantes.
A pesar de factores tan desalentadores, el hombre sigue sintiéndose motivado, o repelido según sea el caso, por el reconocimiento inconsciente de los cambios químicos en el cuerpo de la mujer. Esto se logra gracias a un tipo de señal sensitiva, la cual es de naturaleza olfativa. El retroceder, hasta llegar al estado de los animales que andan en cuatro patas, podría parece ser el mejor ejercicio para la aplicación conciente de estos poderes, aunque para algunos remilgados pueda tener cierto gusto a licantropía. Sin embargo en una forma más fácil para calcular la fecha y la frecuencia de los ciclos menstruales de la mujer que es tu objetivo. Es inmediatamente antes y después del período cuando la mujer promedio es sexualmente más accesible. Por lo tanto, los períodos de sueño durante este período son los más útiles para un mago, a la hora de "instalar" pensamientos y sensaciones de naturaleza sexual.
Las brujas y hechiceras disponen de mucho más tiempo para lanzar sus conjuros hacia los hombres de su elección. Debido a que el hombre es más consistente en cuanto a sus deseos e impulsos sexuales que la mujer (aunque hay mujeres que son iguales o más lascivas que muchos hombres), el calcular el día no es tan importante. Cualquier hombre que no haya sido desprovisto de su energía sexual es "plato fácil" para cualquier bruja eficiente. La época del año posterior al equinoccio de primavera cuando el vigor sexual es más débil, y el hombre actúa conforme a ello; a su vez, la bruja debe ejercer su magia más fuertemente, ya que de otra forma su objetivo se perdería.
Si algún miedoso pregunta: "¿No hay defensa contra tal tipo de brujería?", se le debe responder lo siguiente: "Sí, sí existe tal protección. Nunca duermas, nunca sueñes despierto, nunca estés si un pensamiento vital, y nunca tengas una mente abierta. De ésta forma estarás protegido contra las fuerzas de la magia".
C. Imaginería
El adolescente que se esmera en grabar en la corteza de un árbol un corazón con sus iniciales y las de su objeto de amor; el niño que gasta horas enteras en dibujar su propia concepción del automóvil ideal; la niña que mece en sus brazos una muñeca vieja y gastada, pensando en ella como si fuese su pequeña niña –estas brujas y hechiceros potenciales, estos magos por naturaleza, están empleando el ingrediente mágico conocido como imaginería, y el éxito de cualquier ritual depende de ello.
Los niños, al no saber ni importarles si tienen destreza artística o cualquier otro talento creativo, persiguen sus metas a través de la imaginería de su propia manufactura, mientras que el adulto "civilizado" son mucho más críticos en cuanto a sus propios esfuerzos creativos. Ésta es la razón por la que un mago "primitivo" puede utilizar un muñeco de trapo o un dibujo sencillo para tener resultados exitosos en sus ceremonias mágicas. Para ÉL, la imagen es tan adecuada como debe de ser.
Cualquier cosa que sirva para intensificar las emociones durante un ritual contribuirán a su éxito. Cualquier dibujo, pintura, escultura, escrito, fotografía, prenda de vestir, perfume, sonido, música, o situación inventada que pueda ser incorporada a la ceremonia le servirá bien al hechicero.
La imaginería es un constante recordatorio, un artificio que le ahorra tiempo al intelecto, un sustituto efectivo del objeto real. Puede ser manipulada, dispuesta, modificada y creada, todo de según a la voluntad del mago, y la imagen recreada por la imaginería se convierte en la fórmula que la conecta con la realidad.
Si deseas disfrutar de los placeres sexuales con la persona de tu elección, debes crear la situación que deseas en papel, lienzo, por medio de la palabra escrita, etc, tan detallada como te sea posible, como parte integral de la ceremonia.
Si tienes deseos materiales, debes hacer imágenes de ellos —rodéate con los olores y sonidos que tengan relación con ellos— ¡crea un escenario que atraerá a la cosa o situación que deseas!
¡Para asegurar la destrucción de un enemigo debes destruirlo por medio de cosas que lo representen! ¡Debe ser acuchillados, abaleados, quemados, golpeados, ahogados o destrozados de la manera más vívida y convincente posible! Es fácil ver por qué las religiones del camino de la mano derecha miran con malos ojos la creación de "imágenes de culto". La imaginería utilizada por el hechicero es un mecanismo que opera en la realidad material, lo cual es totalmente opuesto a la espiritualidad esotérica.
Un caballero griego de persuasión mágica deseó una mujer que satisfaciera todos sus deseos, y tanto se obsesionó con el ausente objeto de sus sueños, que él mismo comenzó a construir tan maravillosa criatura. Su trabajo terminó, y estaba tan irrevocable y verdaderamente enamorado de la mujer que había creado que ella ya no era de piedra, sino de carne mortal; y así fue como el magus, Pigmalión, recibió la mayor de las bendiciones mágicas, y la hermosa Galatea fue suya.
D. Dirección
Uno de los ingredientes más estudiados en la magia es la acumulación y subsiguiente dirección de dicha fuerza hacia un resultado efectivo.
Ya hay muchos supuestos hechiceros y brujas que hacen un ritual, para luego ir por ahí con una ansiedad tremenda, esperando la primera señal de que su ritual haya funcionado. Igual podrían postrarse de rodillas y rezar, ya que la misma ansiedad en espera de un resultado exitoso, lo único que hace es anular cualquier oportunidad de éxito. Además, con esa actitud, es muy dudoso que tengan la cantidad de energía suficiente para llevar a cabo una ceremonia adecuada.
El preocuparse o quejarse constantemente por una situación sobre la cual se ha realizado el ritual solo garantiza el debilitamiento de lo que sería una fuerza dirigida de manera ritual, al diseminarla y diluirla. Una vez que el deseo se haya establecido lo suficiente como para emplear las fuerzas de la magia, debe hacerse todo intento posible para dar rienda suelta a tales deseos DURANTE EL RITUAL –¡NO antes o después!
El propósito del ritual es el de LIBERAR al mago de los pensamientos que lo consumirían si se preocupara por ellos. La contemplación, el soñar despiertos y la preocupación constante agota la energía emocional que podría ser utilizada en una fuerza dinámicamente más útil; sin mencionar el hecho que la productividad normal de un individuo se ve seriamente afectada por tanta ansiedad.
La bruja que lanza su conjuro durante las largas esperas al lado del teléfono anticipándose a la llamada de su supuesto amante; el hechicero a quien echan del trabajo y que invoca la bendición de Satán, y luego se sienta a esperar a que le llegue un cheque; el hombre, entristecido por las injusticias que con el se cometen y quien, habiendo maldecido a su enemigo, sigue su camino cabizbajo y cejijunto – todos ellos son ejemplos comunes de una energía emocional mal dirigida.
No es de sorprender que el mago "blanco" tema una retribución después de haber lanzado un conjuro "malo". La retribución, para quien esta lleno de culpas, esta mas que asegurada por su propio comportamiento.
E. El Factor de Equilibrio
El factor de equilibrio es un ingrediente empleado en la práctica de la magia ritual que se aplica cuando se va a realizar un ritual de deseo o de compasión, más que en uno de destrucción. Este ingrediente es muy pequeño pero extremadamente importante.
El ser conscientes de este factor, así como un conocimiento completo del mismo es una destreza que muy pocos hechiceros y brujas pueden conseguir. Consiste, simplemente, en conocer el tipo de individuo y la situación apropiada para ejercer tu magia y obtener los resultados más fácil y mejor conocer las limitaciones de uno mismo es una introspección poco frecuente, para una persona que parece capaz de hacer lo imposible; pero bajo muchas condiciones, este factor es la diferencia entre el éxito y el fracaso.
Si al intentar alcanzar tu meta, ya sea por medio de la magia mayor o menor, te das cuenta que estas fallando en algo, piensa en lo siguiente: ¿has sido alguna vez la víctima de un ego muy grande que hace que quieras algo o alguien, cuando en realidad las oportunidades de lograrlo son virtualmente inexistentes? ¿Eres una persona sin talento que está intentando, a través de la magia lograr el éxito y el aplauso, gracias a tu poco armoniosa voz? ¿Eres una bruja simple y sin glamour, con una nariz y unos pies tan grandes como tu ego, combinados con un caso avanzado de acné, que esta lanzando conjuros de amor para atrapar a una estrella de cine? ¿Eres un hombre ordinario, burdo, grosero, que desea tener entre sus brazos a una joven y fogosa stripper? Si lo eres, es mejor que aprendas a conocer el factor de equilibrio, o de lo contrario fracasarás de manera estrepitosa
El ser capaz de ajustar nuestros propios deseos según nuestras propias capacidades es un gran talento, y mucha gente no puede darse cuenta que si son incapaces de obtener lo máximo, "media rebanada de pan puede ser mejor que nada", el perdedor crónico es el hombre que, no teniendo nada, y es incapaz de conseguir un millón de dólares, rechazará cualquier oportunidad de conseguir cincuenta mil con un respingo de desprecio.
Una de las armas mágicas más grandes de un mago es conocerse a sí mismo; sus talentos, capacidades, atractivos y defectos físicos etc, y cuándo, dónde y con quién los vas a utilizar el hombre que no tiene nada que ofrecer y que se acerca al hombre de éxito con consejos grandilocuentes y promesa de bienestar monetario, ¡tiene la misma osadía de la pulga que escala la pierna del elefante para violarlo!.
Una aspirante a bruja que se engañe a sí misma creyendo que un trabajo mágico siempre tendrá éxito, a pesar del poco equilibrio mágico, está olvidando una regla esencial LA MAGIA ES COMO LA NATURALEZA MISMA, EL ÉXITO EN LA MAGIA REQUIERE QUE SE TRABAJE EN ARMONÍA CON LA NATURALEZA Y NO CONTRA ELLA.
“ El ritual satanico”
OBSERVACIONES A TENERSE EN CUENTA ANTES DE COMENZAR UN RITUAL
La persona que celebre el ritual debe estar de cara al altar y al Símbolo de Baphomet durante todo el ritual, con excepción de otras posiciones que sean indicadas específicamente.
Si es posible, el altar debe de estar del lado oeste.
En rituales que sean celebrados por solo una persona, no es necesario el papel de sacerdote. Cuando haya más de una persona en una ceremonia, una de ellas debe hacer las veces de sacerdote. En un ritual privado, el celebrante debe seguir las instrucciones que se dan para el sacerdote.
Cuando las palabras "Shemhamforash" y "Viva Satán!" sean dichas por la persona que hace las veces de sacerdote, los participantes las repetirán acto seguido. El gong se golpea cada vez que los participantes digan "¡Viva Satán!"
Conversar (excepto dentro del contexto de la ceremonia) y fumar están prohibidos después de que suene la campanilla, hasta que vuelva a sonar al final del ritual.
El Libro de Belial contiene los principios de magia y ritual satánico. Antes de practicar o intentar los rituales de Leviatán, es imperativo que leas y entiendas todo el libro de Belial. Hasta que lo hayas hecho no podrás esperar tener éxito en los siguientes trece pasos.
LOS TRECE PASOS
(Ver elementos utilizados en un ritual satánico para instrucciones más detalladas)
Vestirse para el ritual.
Reunir los elementos para el ritual: encender las velas y apagar cualquier fuente de luz exterior; Colocar los pergaminos a la derecha e izquierda del altar tal como se indica.
Si se va a utilizar a una mujer como altar, debe tomar la siguiente posición -la cabeza dirigida hacia el sur y los pies hacia el norte.
La purificación del aire al hacer sonar la campana.
La Invocación a Satán y los Nombres Infernales (ver el Libro de Belial) son leídos en voz alta por el sacerdote. Los participantes repetirán cada nombre después de que haya sido dicho por el sacerdote.
Beber del cáliz.
El sacerdote señala con la espada cada uno de los puntos cardinales en sentido contrario a las manecillas del reloj, y pronuncia el príncipe infernal respectivo: Satán para el sur, Lucifer para el este, Belial para el norte y Leviatán para el oeste.
Hacer la bendición con el falo (si se usa uno).
El sacerdote lee la invocación apropiada según la naturaleza de la ceremonia: Deseo, Compasión o Destrucción.
En caso de un ritual individual, este paso es de suma importancia. La soledad es compatible con la expresión de los deseos más secretos, y no debe hacerse ningún intento de retenerlos mientras se practica el ritual, ya sea verbalizando o utilizando las imágenes que vayan más acordes con sus deseos. Es en este paso donde se debe detallar qué es lo que se desea.
Para Asegurar La Ayuda o el Éxito Para Alguien Que Tiene
Tu Simpatía o Compasión (Incluyéndote a Ti)
Permanece en una proximidad cercana al altar y con la imagen mental más vívida que te sea posible de la persona a la que deseas ayudar (o bien una auto compasión intensa), declara lo que deseas en tus propios términos. Si tus emociones son genuinas, será acompañadas con un derramamiento de lagrimas, las cuales deberían afluir sin restricción alguna. Después de completar este ejercicio de sensaciones y sentimiento, proceder con el paso 11
Para Causar La Destrucción De Un Enemigo
Permanecer cerca al área del altar a menos que tu imaginería quede más a la mano en cualquier otro punto, tal como la proximidad de la víctima. Después de producir la imagen de la víctima proceder con la destrucción de la efigie de la manera que crea más conveniente. Lo cual puede ser hecho de las siguientes maneras
a. Clavando alfileres o clavos en un muñeco representando a tu víctima; el muñeco puede ser hecho de ropa, cera, madera, materia vegetal, etc.
b. La creación de una imagen gráfica describiendo el método de la destrucción de tu víctima; dibujos, pintura, etc.
c. La creación de una descripción literaria vivida del fin definitivo de tu víctima
d. Un soliloquio detallado dirigido a tu víctima, describiendo sus tormentos y aniquilación
e. Mutilación, heridas, causando enfermedad o dolor por aproximación, utilizando cualquier otro medio o elemento deseado
Un desprecio y un odio intenso y calculado deben acompañar este paso de la ceremonia, y no debe hacerse ningún intento para detenerlo hasta que la energía que inviertas en ello termine en un estado de cansancio relativo por parte del mago. Cuando llegue el cansancio, proceder con el paso 11
(a) Si alguna petición se hace por escrito, se lee en voz alta por el sacerdote y luego son quemadas en las llamas de la vela correspondiente
(b) Si las peticiones son dadas verbalmente, los participantes (uno a la vez), se las dicen al sacerdote. Este a su vez las repite en sus propias palabras (las que a él le parezcan emocionalmente más estimulantes)
La clave o llave enoquiana es ahora leída por el sacerdote como evidencia de la alianza de los participantes con los poderes de las tinieblas
Se suena la campana para purificar, y luego las palabras "Ya está hecho" son dichas por el sacerdote.

“AGUA”
“El Libro de Leviatán”

“EL MAR RUGIENTE”
A pesar de todas las protestas, el alcanzar un alto grado de éxtasis emocional o de arrebatos horrorosos de angustia, puede obtenerse a través de la comunicación verbal. Si la ceremonia mágica requiere que emplees toda tu conciencia sensorial, entonces deben invocarse los sonidos y palabras apropiadas. Es muy cierto que "las acciones dicen más que las palabras", pero las palabras se convierten en monumentos para los pensamientos.

Tal vez el legado más notable en los conjuros mágicos impresos del pasado es la falta de emoción desarrollada al recitarlos. Un viejo hechicero, conocido del autor, mientras realizaba un conjuro hecho por él mismo, de gran importancia personal a la luz de sus deseos mágicos, se quedó corto de palabras momentos antes que su ritual terminara con éxito. Consciente de la necesidad de seguir generando una respuesta emocional, rápidamente se aferró de las primeras palabras emotivas que se le vinieron a la mente —¡unos cuantos versos de un poema de Rudyard Kipling! ¡De esta manera con esta explosión final de gloria y adrenalina, fue capaz de finalizar un ritual efectivo!.
Las invocaciones que siguen a continuación están diseñadas para servir como proclamaciones de certeza, no como suplicas desesperadas. Por esta razón están vacías de caridad y temor. Leviatán, el gran dragón del abismo de las aguas ruge en el mar de ira, y estas invocaciones son sus tribunales.

“INVOCACIÓN A SATAN”
In nomine Dei nostri Satanas Luciferi excelsi!

¡En el nombre de Satán, Señor de la Tierra, Rey del Mundo, ordeno a las fuerzas de la Oscuridad que viertan sobre Mí su poder Infernal!
¡Abran de par en par las Puertas del Infierno y salgan del Abismo para saludarme como su hermano y amigo!
¡Concededme las indulgencias de las que hablo!
¡He tomado vuestros nombres como míos! ¡Vivo como las bestias del campo, regocijándome en la vida carnal! ¡Favorezco al justo y maldigo lo podrido!
¡Por todos los Dioses del Averno, ordeno que todo lo que diga suceda!
¡Avanzad y responded a vuestros nombres manifestando mis deseos!
¡OH, ESCUCHAD LOS NOMBRES!
Los Nombres Infernales

“LOS NOMBRES INFERNALES”
Abadón—(Hebreo) el destructor
Adramelec—diablo de Samaria
Ahpuch—diablo Maya
Arimán—diablo Mazdeo
Amón—dios egipcio con cabeza de símbolo de la vida y la reproducción
Apolión—sinónimo Griego para Satán, el archienemigo.
Asmodeo—diablo Hebreo de la sensualidad y la lujuria, llamado originalmente "criatura del juicio".
Astarot—diosa fenicia de la lascivia, equivalente a la babilónica Ishtar
Azazel—(Hebreo) Le enseñó al hombre a fabricar armas de guerra, introdujo los cosméticos.
Baalberith—Dios Cananita de la alianza, convertido después en diablo
Balaam—diablo Hebreo de la avaricia y la codicia
afomet (Baphomet)—adorado por los Templarios como un símbolo de Satán
Bast—Diosa Egipcia del placer, representada por el gato
Belcebú (Beelzebub)—(Hebreo) Señor de las Moscas, simbolizado por el escarabajo
Behemot—personificación Hebrea de Satán en la forma de un elefante
Beherit—nombre Sirio para Satán
Bile`—dios Celta del Infierno
Chemosh—dios nacional de los Moabitas, fue transformado en diablo.
Cimeries—cabalga un caballo negro y gobierna África
Coyote—diablo de los Indios de Norteamérica
Dagón—diablo vengador del mar; filisteo
Damballa—dios serpiente vudú
Demogorgon—nombre Griego para el diablo, se dice que no debería ser conocido para los humanos.
Diabolus—(Griego) "el que fluye hacia abajo"
Drácula—Palabra Rumana para "diablo"
Emma-O—dios Japonés del Infierno
Eurinomio (Euronymous)—príncipe Griego de la muerte.
enriz—hijo de Loki, representado como un lobo
Gorgo—diminutivo de Demogorgon, nombre Griego para el diablo
Haborym—sinónimo Hebreo para Satán
Hécate—diosa Griega del submundo y la brujería
Ishtar—diosa Babilonia de la fertilidad
Kali—(Hindú) hija de Shiva, suma sacerdotisa de los thugs
Lilith (Liluth)—diabla Hebrea, la primera esposa de Adán, quien le enseñó
Loki—diablo teutónico
Mammón—dios Arameo de la riqueza y la prosperidad
Mania—diosa Etrusca del Infierno
Mantus—dios Etrusco del Infierno
Marduk—dios de la ciudad de Babilonia
Mastema—sinónimo Hebreo para Satán
Melek Taus—diablo Yezidi
Mefistófeles—(Griego) "el que esconde la luz", conocido por el "Fausto" de Goethe, Marlow y Mann
Metztli—Diosa Azteca de la noche
Mictian—dios Azteca de la muerte